Llega el calor y por la tarde el zapato aprieta, el calcetín deja marca y el tobillo pierde su forma. Con temperaturas altas los vasos se dilatan para disipar calor, el retorno venoso pierde eficacia y el líquido se queda en la parte más baja del cuerpo. Cierta hinchazón al final del día entra dentro de lo esperable. En la consulta de podología de FisioEleven Congosto la vemos cada julio.
¿Por qué se hinchan los pies con el calor?
Porque el calor dilata los vasos sanguíneos y eso reduce la presión que empuja la sangre de vuelta hacia el corazón. Parte del plasma se filtra al tejido y se acumula en el tobillo y el dorso del pie. Si además pasas horas sin mover las piernas, la gravedad hace el resto.
¿Cuánta hinchazón se considera normal?
La que aparece por la tarde, afecta a los dos pies por igual y desaparece tras una noche de descanso. El pie puede ganar hasta media talla entre la mañana y la noche. Si al levantarte los tobillos siguen hinchados, si solo se hincha una pierna o si el volumen crece día tras día, hay que valorarlo.
¿Cómo distingo el edema por calor de un problema venoso?
Presiona con el pulgar sobre el hueso del tobillo durante cinco segundos. Si queda una fosita que tarda en rellenarse, hay edema con fóvea. En el edema por calor la piel está tibia, el color se mantiene y todo cede con reposo. En la insuficiencia venosa aparecen varices, picor, pesadez constante y manchas marrones en la piel.
¿Qué señales obligan a consultar sin esperar?
Hinchazón de una sola pierna con dolor en la pantorrilla, calor local y enrojecimiento, porque puede ser una trombosis venosa y necesita valoración médica urgente. También si aparece de golpe acompañada de falta de aire o dolor en el pecho, si viene con fiebre, o si el edema sube hasta el muslo y no baja por la noche.
¿Influye estar muchas horas de pie o sentado?
Mucho. El músculo de la pantorrilla funciona como bomba que empuja la sangre hacia arriba, y solo bombea si te mueves. Ocho horas de mostrador o de silla la dejan parada. Levántate cada cuarenta minutos, camina dos minutos y haz veinte elevaciones de talón: eso reactiva el retorno mejor que cualquier crema.
¿Sirve poner los pies en alto?
Sí, con una condición: tienen que quedar por encima del nivel del corazón, no apoyados en un taburete a la altura de la cadera. Veinte minutos tumbado con las piernas sobre un cojín, dos o tres veces al día, reducen el volumen de forma visible. Hacerlo antes de cenar funciona mejor que al acostarte.
¿Ayudan el agua fría y los baños de contraste?
La ducha fría ascendente, desde el pie hasta la rodilla, contrae los vasos y alivia la pesadez durante un par de horas. Los baños de contraste alternan tres minutos de agua templada con uno de agua fría, terminando siempre en frío. No corrigen la causa, pero funcionan como alivio al final del día.
¿Tengo que beber más agua o tomar menos sal?
Las dos cosas. Beber poco concentra la orina y el cuerpo responde reteniendo líquido. El exceso de sal, habitual en verano con aperitivos y comidas fuera de casa, arrastra agua al tejido. Cuidado también con los diuréticos por cuenta propia: pueden descompensar a quien toma medicación para la tensión.
¿Qué calzado empeora la hinchazón?
La chancla plana de dedo, porque obliga a agarrar con los dedos para que no se caiga y anula el trabajo de la pantorrilla. También el zapato cerrado sin ajuste, que roza cuando el pie crece por la tarde. Busca sandalia con tira de talón, cierre regulable y suela con algo de amortiguación.
¿Las medias de compresión valen en verano?
Sí, y existen tejidos finos pensados para el calor. Para pesadez y edema leve suele bastar una compresión ligera, de 15 a 20 mmHg. Se ponen nada más levantarte, con la pierna todavía deshinchada, y se retiran para dormir. Si ya hay patología venosa diagnosticada, la graduación la decide el especialista.
¿La hinchazón puede tapar otro problema del pie?
Sí. Un edema mantenido macera la piel entre los dedos y favorece los hongos, hace que el calzado roce en zonas que antes no rozaban y disimula heridas pequeñas. En personas con diabetes esto pesa más, porque una lesión que no duele puede evolucionar durante días sin que nadie la vea.
Dónde revisamos los pies hinchados
En FisioEleven Congosto (C. del Puerto de Galapagar 9, local 1, 28031 Madrid), de lunes a jueves de 9:00 a 22:00 y viernes de 9:00 a 21:00. Si el calzado te roza en zonas nuevas, revisamos el apoyo con un estudio biomecánico de la pisada. Puedes reservar cita online.
Fuente: Consejo General de Colegios Oficiales de Podólogos.
Yasmina Abaou Kandoussi
Podóloga, colegiada nº 838283644 (ICOPOMA) · Fisioterapeuta, colegiada nº 16839 (CPFCM)
FisioEleven Congosto
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