Un pie hinchado, caliente y rojo en una persona con diabetes y pérdida de sensibilidad tiene que verse esa misma semana, aunque no duela y aunque no haya ninguna herida. Puede ser un pie de Charcot, una destrucción progresiva de los huesos y las articulaciones del pie que en pocas semanas deforma el apoyo de forma irreversible. En la consulta de podología de FisioEleven Congosto lo buscamos activamente en cada revisión de pie diabético.

¿Qué es el pie de Charcot?

Una artropatía neuropática: los huesos del mediopié se debilitan, se fracturan y se luxan mientras la persona sigue caminando sin notar dolor, porque la neuropatía ha borrado la señal de alarma. El resultado es un pie deformado con la planta hundida, el llamado pie en mecedora, que después se ulcera con facilidad.

¿Cuáles son las primeras señales?

Hinchazón de un solo pie, enrojecimiento y una diferencia de temperatura notable respecto al otro pie, de 2 ºC o más. Puede haber molestia sorda, aunque mucho menos de la que correspondería a las fracturas que hay dentro. Casi siempre falta la herida, y esa ausencia es la que hace que se le reste importancia.

¿Por qué se confunde con otra cosa?

Porque el pie caliente, rojo e hinchado se parece a una celulitis infecciosa, a una trombosis venosa, a un ataque de gota o a un esguince. Eleva la pierna 5 o 10 minutos y compara. En el Charcot el enrojecimiento disminuye bastante; en una infección apenas cambia. Esa maniobra orienta, pero no sustituye la valoración.

¿A quién le pasa?

A personas con neuropatía periférica avanzada, casi siempre por diabetes de larga evolución. Afecta a entre el 0,1 y el 0,4 % de las personas con diabetes, y la cifra sube mucho en quienes ya tienen neuropatía diagnosticada. También aparece en neuropatías de otro origen. Un desencadenante habitual es un traumatismo mínimo que pasó inadvertido.

¿Qué hago si tengo diabetes y noto el pie hinchado y caliente?

Deja de apoyar ese pie y busca valoración urgente el mismo día o al siguiente, en tu centro de salud, en urgencias o en la consulta de podología. Cada día caminando sobre un Charcot activo añade deformidad permanente. Mientras te ven, mantén la pierna elevada y usa muletas o silla si las tienes.

¿Cómo se confirma el diagnóstico?

Con la exploración, la medición de temperatura comparada entre ambos pies y pruebas de imagen. La radiografía puede salir normal en la fase inicial, cuando aún no hay colapso óseo. La resonancia magnética detecta el edema de médula ósea y las microfracturas antes de que se vea nada en la radiografía, así que es la prueba que confirma la sospecha temprana.

¿Qué pasa si se sigue caminando encima?

El hueso reblandecido se colapsa. El arco se hunde, la cabeza de algún hueso del mediopié pasa a soportar todo el peso y sobre esa prominencia aparece una úlcera. Las úlceras del pie de Charcot se infectan con facilidad y son una de las causas de amputación mayor en personas con diabetes.

¿Cuál es el tratamiento?

Descarga total del pie desde el primer día. El estándar es el yeso de contacto total, cambiado cada una o dos semanas, o una bota de descarga cuando el yeso no es viable. Se mantiene hasta que la temperatura de los dos pies se iguala y la imagen muestra consolidación. Después se pasa a calzado y soporte a medida.

¿Cuánto dura la fase aguda?

Entre 3 y 6 meses de descarga en la mayoría de casos, y hasta 12 en pies con afectación extensa. Es un tratamiento largo y aburrido, y ahí está la mitad de su dificultad: mucha gente lo abandona cuando deja de estar hinchado, justo antes de que el hueso haya consolidado, y el proceso se reactiva.

¿Se puede prevenir?

Controlando la glucemia, revisando el pie una vez al año si tienes diabetes y cada 3 a 6 meses si ya hay neuropatía, y mirándote los pies a diario, incluida la planta con un espejo. Cualquier hinchazón, calor o cambio de forma que dure más de dos días se consulta. La detección precoz evita la deformidad.

¿Qué seguimiento necesito si ya lo he tenido?

Revisiones cada 3 meses de por vida, calzado ortopédico con suela rígida y soporte plantar de descarga renovado cuando pierde forma. El riesgo de que se reactive en el mismo pie o aparezca en el otro es real, así que se vigila la temperatura de ambos pies como señal de alarma temprana.

Dónde valoramos el pie de Charcot en FisioEleven

En la consulta de podología de FisioEleven Congosto (C. del Puerto de Galapagar 9, local 1, 28031 Madrid), de lunes a jueves de 9:00 a 22:00 y viernes de 9:00 a 21:00. Hacemos exploración neurológica y vascular del pie diabético, y fabricamos el soporte de descarga tras el estudio biomecánico de la pisada. Puedes reservar cita online.

Fuente: International Diabetes Federation.

Yasmina Abaou Kandoussi
Podóloga, colegiada nº 838283644 (ICOPOMA) · Fisioterapeuta, colegiada nº 16839 (CPFCM)
FisioEleven Congosto