Bajar escaleras duele más que subirlas, la rodilla va rígida los primeros minutos de la mañana y cruje al doblarla. Ese patrón encaja con artrosis de rodilla, uno de los motivos de consulta que más se repite a partir de los cincuenta. En FisioEleven Ensanche de Vallecas llegan muchos pacientes con una radiografía en la mano y con la idea de que ya no hay nada que hacer.
¿Qué es exactamente la artrosis de rodilla?
Un deterioro progresivo del cartílago articular acompañado de cambios en el hueso que hay debajo, en la membrana sinovial y en los ligamentos. Se adapta la articulación entera, no solo el cartílago. El estudio EPISER de la Sociedad Española de Reumatología situó la artrosis sintomática de rodilla en torno al 14 % de los mayores de cuarenta años.
¿Por qué duele más al bajar escaleras que al subirlas?
Porque al bajar frenas el peso del cuerpo con el cuádriceps mientras la rodilla se dobla, y eso comprime la articulación femoropatelar con una carga que ronda tres o cuatro veces tu peso corporal. Subir reparte más trabajo entre glúteo y cuádriceps y genera menos presión de contacto en la rótula.
¿La rigidez de la mañana es normal?
En la artrosis dura menos de treinta minutos y cede en cuanto empiezas a moverte. Si la rigidez matutina pasa de una hora, se acompaña de hinchazón caliente en varias articulaciones o de cansancio marcado, el cuadro apunta a una artritis inflamatoria y hay que derivar a reumatología para estudiarlo.
¿El desgaste que sale en la radiografía explica mi dolor?
Solo en parte. Hay rodillas con desgaste avanzado en la imagen y poco dolor, y rodillas con cambios leves que duelen mucho. La correlación entre lo que se ve y lo que se siente es baja. Por eso el tratamiento se decide por tus síntomas y tu función, no por el grado radiológico.
¿Qué ayuda de verdad?
El ejercicio terapéutico supervisado. La guía NG226 del NICE lo pone como tratamiento de primera línea para toda persona con artrosis, por delante de cualquier fármaco o infiltración. Combinado con educación sobre la enfermedad y con control del peso, reduce el dolor y mejora la función de forma sostenida en el tiempo.
¿Qué tipo de ejercicio conviene hacer?
Fuerza de cuádriceps y glúteo dos o tres días por semana, con carga progresiva, más algo de trabajo aeróbico de bajo impacto como bicicleta o caminar. Sentadillas parciales, subida a step, extensiones de rodilla y puente de glúteo cubren lo básico. La progresión importa más que el ejercicio concreto que elijas.
¿Andar es bueno o malo para una rodilla artrósica?
Bueno, salvo en un brote agudo con derrame. El cartílago se nutre por compresión y descompresión, así que la inactividad lo perjudica. Empieza por tramos de quince o veinte minutos en llano y ve subiendo. Si al día siguiente el dolor supera lo habitual y no baja en 24 horas, has pasado de dosis.
¿Sirve perder peso?
Bastante. Bajar entre un 5 y un 10 % del peso corporal produce mejoras medibles en dolor y función. Cada kilo que pierdes descarga la rodilla con un factor de tres o cuatro al caminar. Combinar la pérdida de peso con ejercicio de fuerza da mejor resultado que cualquiera de las dos cosas por separado.
¿Y las infiltraciones de ácido hialurónico?
El NICE recomienda expresamente no ofrecerlas en la artrosis de rodilla porque el beneficio observado es pequeño y poco duradero. Las infiltraciones de corticoide sí pueden dar alivio de unas semanas en una fase de mucho dolor, y sirven como puente para poder empezar a hacer ejercicio.
¿Cuándo se plantea una prótesis?
Cuando el dolor limita el sueño y las actividades diarias, y tras al menos tres a seis meses de tratamiento conservador bien hecho sin mejoría. Llegar a la cirugía con buena fuerza de cuádriceps acorta la recuperación posterior, así que el trabajo previo cuenta aunque acabes en quirófano.
¿Cuántas sesiones necesita un programa de artrosis?
Alrededor de doce, repartidas en seis u ocho semanas, y después continuidad por tu cuenta. Las primeras se dedican a bajar dolor y recuperar movilidad con terapia manual; a partir de la tercera semana el peso lo lleva la fuerza. Revisamos a las cuatro semanas para ajustar cargas.
¿Qué señales obligan a consultar sin esperar?
Rodilla caliente, roja e hinchada de aparición brusca, con o sin fiebre. Bloqueo articular que impide estirar la pierna. Inestabilidad con fallos al apoyar. Dolor tras un golpe fuerte. Cualquiera de estos cuadros necesita valoración médica antes de empezar a tratar la rodilla como una artrosis sin más.
Dónde tratamos la artrosis de rodilla
En FisioEleven Ensanche de Vallecas y en FisioEleven Congosto. La primera visita mide fuerza, movilidad y qué gestos concretos te limitan, y de ahí sale el programa. Puedes reservar cita online.
Fuente: NICE, guía NG226 sobre artrosis en mayores de 16 años.
Vanessa Griswold Orellana
Fisioterapeuta, colegiada nº 17358 (CPFCM)
FisioEleven Ensanche de Vallecas
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