Casi todos los padres que traen a un niño a la consulta de podología vienen por lo mismo: le ven el pie plano, camina con las puntas hacia dentro o se cansa antes que sus amigos. La mayoría de esos pies son normales para su edad y no necesitan tratamiento. Unos pocos sí, y esos son los que interesa detectar pronto. En la consulta de podología de FisioEleven Congosto revisamos muchos pies infantiles al empezar el curso.
¿Es normal que mi hijo tenga el pie plano?
Hasta los 5 o 6 años, sí. El pie del niño pequeño tiene una almohadilla de grasa en la planta y bastante laxitud ligamentosa, así que el arco no se ve aunque exista. El arco se forma de manera progresiva entre los 3 y los 6 años. A partir de los 8, si sigue sin aparecer al ponerse de puntillas, se estudia.
¿Cómo compruebo el arco en casa?
Pídele que se ponga de puntillas y mírale el pie desde detrás. Si el arco aparece al elevarse y el talón gira hacia dentro, el pie plano es flexible y funciona bien. Si la planta sigue tocando el suelo y el talón no se mueve, el pie es rígido, y ese sí necesita valoración sin esperar a que crezca.
¿Qué señales sí merecen una revisión?
Dolor en pie, talón o pierna después de jugar. Un pie visiblemente distinto del otro. Que se niegue a caminar o pida brazos más de lo habitual para su edad. Desgaste muy asimétrico de los zapatos. Caídas frecuentes a partir de los 4 años. Y un arco que no aparece al ponerse de puntillas.
¿Por qué camina con las puntas hacia dentro?
Casi siempre por torsión tibial interna o por anteversión femoral, dos variantes de la rotación normal del hueso que se corrigen solas con el crecimiento. La torsión tibial mejora hacia los 4 o 5 años y la anteversión femoral hacia los 8 o 10. Se mide y se vigila. No se trata con plantillas ni con zapatos correctores.
¿Es malo que se siente en W?
Sentarse con las piernas en W resulta cómodo para el niño con anteversión femoral, y pasar así muchas horas al día no ayuda a que esa rotación se normalice. Cámbiale la postura a piernas cruzadas o estiradas cuando lo veas, sin convertirlo en una batalla. Por sí sola, esa postura no deforma el hueso.
¿Tiene sentido que le duelan los pies?
Un niño sano no debería tener dolor de pies repetido. El llamado dolor de crecimiento es nocturno, aparece en las dos piernas, se localiza en pantorrillas o muslos y se calma con masaje. Un dolor en un punto concreto del pie, que sale con la actividad y vuelve cada semana, tiene una causa y se explora.
¿Necesita plantillas?
La mayoría de niños con pie plano flexible y sin dolor no las necesita. Se indican cuando hay dolor que no cede, cuando el pie plano altera la marcha, cuando existe una diferencia clara entre lados o ante un cuadro concreto como la coalición tarsiana. La plantilla infantil no fabrica el arco. Reparte cargas y mejora la tolerancia mientras el pie madura.
¿Sirve de algo andar descalzo?
Sí, en superficies seguras. Caminar descalzo en casa, en arena o en hierba activa la musculatura corta del pie y le da información sensorial que el zapato bloquea. En la calle y en el colegio necesita calzado por protección. Alternar los dos escenarios es lo razonable durante toda la infancia.
¿Cómo sé si los zapatos le quedan bien?
Debe quedar entre 0,5 y 1 cm de holgura por delante del dedo más largo, que no siempre es el primero. Con el niño de pie, presiona la puntera y comprueba. Si el zapato deja marca roja en el dorso o el niño se descalza en cuanto llega a casa, va justo.
¿Cada cuánto hay que revisarle la talla?
Cada 2 o 3 meses hasta los 3 años, cada 4 meses entre los 3 y los 6, y cada 6 meses a partir de ahí. El niño rara vez avisa, porque el pie se adapta al zapato antes de que aparezca la queja. Mídele el pie de pie y con el peso encima, en lugar de fiarte del número del par anterior.
¿Cuándo hay que consultar sin esperar?
Si el pie es rígido y no forma arco de puntillas, si el dolor le despierta por la noche, si un pie es claramente distinto del otro, si aparece cojera sin golpe previo o si pierde habilidades motoras que ya tenía. Esto último se consulta con el pediatra el mismo día.
Dónde revisamos los pies de los niños
En FisioEleven Congosto (C. del Puerto de Galapagar 9, local 1, 28031 Madrid), nuestro centro con consulta de podología, de lunes a jueves de 9:00 a 22:00 y viernes de 9:00 a 21:00. La revisión incluye exploración en camilla y de pie, y cuando procede completamos con un estudio de la pisada. Puedes reservar cita online.
Fuente: Consejo General de Colegios Oficiales de Podólogos.
Yasmina Abaou Kandoussi
Podóloga, colegiada nº 838283644 (ICOPOMA) · Fisioterapeuta, colegiada nº 16839 (CPFCM)
FisioEleven Congosto
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