Estás en la zapatería de septiembre con tu hijo, la dependienta te ofrece tres modelos y todos parecen iguales. Un zapato de colegio se va a poner cinco días a la semana durante ocho horas, así que las decisiones de esos diez minutos duran todo el curso. Hay cuatro comprobaciones que se hacen con el zapato en la mano y no requieren saber de podología. En la consulta de podología de FisioEleven Congosto las repetimos cada otoño.
¿Qué tiene que tener un zapato de colegio?
Contrafuerte firme en el talón, suela flexible solo en la zona de los dedos, tacón de entre 1 y 2 cm y un sistema de cierre que sujete el pie. Con eso ya descartas la mitad del expositor. El material de la parte de arriba debe transpirar, porque el pie infantil suda bastante más que el adulto.
¿Cómo compruebo que el zapato es bueno con las manos?
Aprieta el talón entre dos dedos: si se aplasta, el contrafuerte no sujeta. Dobla el zapato: debe plegarse por la zona de los dedos y no por la mitad. Retuércelo como si escurrieras un trapo: si gira entero, no estabiliza. Y ponlo sobre la mesa para ver si se apoya recto o cae hacia un lado.
¿Cómo sé qué talla le va bien?
Con el niño de pie y el peso repartido, debe quedar entre 0,5 y 1 cm libre por delante del dedo más largo. En un tercio de los niños el dedo más largo es el segundo, así que comprueba cuál sobresale antes de medir. Probar el zapato sentado da una talla menos de la que necesita.
¿Sirve la plantilla de papel para medir el pie?
Sí, y es el mejor truco para comprar sin el niño delante. Pon el pie sobre una cartulina de pie, marca el contorno con el lápiz vertical, recorta y añade 1 cm por delante. Si la plantilla de cartón no entra plana dentro del zapato, ese par le queda pequeño aunque el número coincida con el del año pasado.
¿Mejor con cordones o con velcro?
Los dos sujetan bien si se cierran de verdad. El velcro tiene la ventaja de que el niño lo aprieta solo y la desventaja de que pierde agarre a los pocos meses. Los cordones sujetan mejor a partir de los 6 o 7 años, cuando ya sabe atárselos. Un mocasín sin cierre obliga a agarrar el zapato con los dedos al andar.
¿Cuánto tacón debe tener?
Entre 1 y 2 cm en el zapato de diario. Una suela completamente plana aumenta la tensión sobre el tendón de Aquiles y sobre la fascia plantar, y una suela alta desplaza el peso hacia delante. Esa diferencia de altura entre talón y punta es lo que en las zapatillas deportivas verás anunciado como caída o drop.
¿Puede heredar los zapatos de su hermano?
Mejor no, si están usados de verdad. La suela y el contrafuerte se deforman según cómo pisa el primer dueño, y el segundo hereda ese desgaste. Unas botas de agua o unos zapatos apenas puestos sí se aprovechan. Los de diario de un curso entero, no.
¿Y las zapatillas deportivas para todo el día?
Funcionan si sujetan el talón y se atan bien. El problema aparece con la zapatilla ancha, blanda y sin cierre firme que el niño calza como si fuera una zapatilla de casa. Para educación física conviene un par distinto del de diario, porque el desgaste de correr y frenar es mucho mayor.
¿Cada cuánto hay que cambiar de zapatos?
Por talla, cada 4 meses entre los 3 y los 6 años y cada 6 meses a partir de ahí. Por desgaste, cuando el contrafuerte cede, cuando la suela está lisa en una zona o cuando el zapato se apoya torcido en la mesa. Un curso escolar suele consumir dos pares de diario.
¿Qué zapatos evitar?
Los que no sujetan el talón, las suelas rígidas de punta a talón, los modelos con un número de más para que le duren y las babuchas de piso completamente liso para el patio. El zapato grande hace que el niño agarre con los dedos para no perderlo, y ese gesto repetido genera dolor en la planta.
¿Cuándo hay que llevarlo al podólogo?
Si desgasta un zapato de forma muy distinta al otro, si se queja de dolor en pies o piernas después de jugar, si le salen rozaduras siempre en el mismo punto, si camina con las puntas muy hacia dentro pasados los 8 años o si notas que un pie es distinto del otro.
Dónde revisamos el calzado infantil
En FisioEleven Congosto (C. del Puerto de Galapagar 9, local 1, 28031 Madrid), de lunes a jueves de 9:00 a 22:00 y viernes de 9:00 a 21:00. Trae los zapatos que usa a diario, porque el desgaste de la suela cuenta cómo pisa mejor que cualquier explicación. Si hace falta, lo completamos con un estudio de la pisada o puedes reservar cita online.
Fuente: Asociación Española de Pediatría.
Yasmina Abaou Kandoussi
Podóloga, colegiada nº 838283644 (ICOPOMA) · Fisioterapeuta, colegiada nº 16839 (CPFCM)
FisioEleven Congosto
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