Notaste el pinchazo detrás del muslo en un sprint, paraste, y ahora la duda es cuándo vuelves a pisar el campo. Volver antes de tiempo es el motivo principal de que la misma lesión se repita, y una recaída deja fuera más semanas que la lesión inicial. En FisioEleven Ensanche de Vallecas planificamos ese regreso por fases y con criterios medibles.
¿Cuánto tardaré en volver a jugar?
Depende del grado y de la zona. Una elongación de grado 1 permite competir en una o dos semanas. Una rotura fibrilar de grado 2 pide entre cuatro y ocho semanas. Una rotura completa o el arrancamiento del tendón se valora para cirugía y ronda los tres a seis meses. Las lesiones pegadas al tendón tardan más que las del vientre muscular.
¿Qué diferencia hay entre un tirón y una rotura?
El tirón no parte fibras. El músculo se contractura, molesta al esfuerzo y cede en pocos días. La rotura sí rompe fibras, deja hematoma y duele tanto al estirar como al contraer contra resistencia. En la exploración las separan dos cosas: un dolor punzante en un punto concreto de la palpación y la pérdida de fuerza en el gesto que la provocó.
¿Hace falta una ecografía?
Sirve para afinar los plazos, y se hace a partir de las 48 horas, porque antes el hematoma todavía se está organizando y el tamaño se infravalora. La imagen mide la extensión y dice si la lesión toca la unión entre músculo y tendón, que es lo que alarga el pronóstico. En roturas pequeñas y bien delimitadas la exploración basta.
¿Qué hago las primeras 48 horas?
Frío 15 minutos cada dos o tres horas, compresión con venda elástica y pierna en alto cuando estés sentado. Camina lo que el dolor permita. Evita estirar el músculo, masajear la zona y aplicar calor, porque los tres aumentan el sangrado dentro del vientre muscular. Tampoco tomes antiinflamatorios por tu cuenta esos dos primeros días.
¿Por qué no basta con que deje de doler?
El dolor se va antes de que el tejido recupere su capacidad de frenar un estirón. La cicatriz que rellena la rotura aguanta menos tensión que el músculo sano durante varias semanas después de que ya camines y corras sin molestias. Ese hueco entre andar bien y sostener un sprint es donde aparecen casi todas las recaídas.
¿Cuántas lesiones recaen?
Entre el 12 y el 18 % de las lesiones de isquiosurales se repiten en los dos meses siguientes a la vuelta, y la mayoría en los primeros quince días de competición. La recaída afecta a más tejido que la lesión original, tarda más en curar y añade miedo al gesto, que a su vez cambia la forma de correr.
¿Qué trabajamos en la rehabilitación?
Empezamos con contracciones isométricas suaves a los pocos días, seguimos con excéntricos progresivos, que es lo que reordena las fibras de la cicatriz, y subimos la carrera desde el trote hasta el sprint. En paralelo reforzamos glúteo, abdomen profundo y control de la pelvis, porque un glúteo débil manda trabajo de más al isquiosural.
¿Sirve el ejercicio nórdico de isquiosurales?
Sí, y es de las pocas medidas que han reducido la incidencia de esta lesión en fútbol. Se hace con un compañero sujetando los tobillos, dos días por semana, empezando por dos series de cinco repeticiones. Lo que cuenta es la bajada lenta y controlada, no llegar al suelo. El efecto se pierde si lo dejas a mitad de temporada.
¿Qué pruebas paso antes del alta deportiva?
Cuatro, y todas medibles. Fuerza del lado lesionado por encima del 90 % del sano, ausencia de dolor a la palpación y al estiramiento pasivo, carrera progresiva hasta velocidad máxima en recta y en curva, y dos entrenamientos completos con el equipo sin síntomas al día siguiente. Si falla una, se retrasa el alta.
¿Puedo jugar con vendaje o con una infiltración?
El vendaje aporta sensación de sujeción y algo de información al cerebro, pero no aumenta la resistencia del tejido a romperse. Las infiltraciones de corticoide dentro del músculo no se recomiendan porque debilitan la cicatriz. Tapar el dolor con analgésicos para jugar el domingo lleva a una lesión mayor la semana siguiente.
¿Qué señales piden valoración médica sin esperar?
Un chasquido con incapacidad total para caminar, un hematoma que crece rápido y deja la zona tensa y brillante, hormigueo o pérdida de fuerza en el pie, o un dolor que aumenta en lugar de bajar pasadas las primeras horas. Esos cuadros pueden ser una rotura completa o un problema de presión dentro del compartimento.
Dónde tratamos las lesiones musculares del futbolista
En FisioEleven Ensanche de Vallecas. La primera sesión incluye exploración de fuerza y del gesto que provocó la lesión, y sales con un calendario de fases y criterios de paso. En la etapa inicial combinamos ejercicio con Indiba para tolerar antes la carga. Puedes reservar cita online.
Fuente: Sociedad Española de Rehabilitación y Medicina Física (SERMEF).
Vanessa Griswold Orellana
Fisioterapeuta, colegiada nº 17358 (CPFCM)
FisioEleven Ensanche de Vallecas
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