Te quitas el esmalte permanente después de tres meses seguidos y la uña aparece blanquecina, fina y con la superficie rugosa. Es la consulta que más repetimos en la cabina de podología de FisioEleven Congosto, y casi siempre la duda es la misma: si eso es un hongo o el efecto del propio esmalte.
¿El esmalte permanente estropea la uña del pie?
El esmalte en sí no daña la lámina. Lo que la daña es el limado previo de la superficie, la retirada a tirones y llevarlo puesto meses sin descanso. La uña del pie crece entre 1 y 1,5 milímetros al mes, tres veces más lenta que la de la mano, así que cualquier daño tarda mucho más en salir.
¿Cuánto tiempo puedo llevarlo puesto?
Tres o cuatro semanas por aplicación, con un descanso de al menos una semana entre una y otra. Encadenar retoques durante meses impide ver lo que pasa debajo. En ese tiempo una mancha, un cambio de color o un despegamiento del borde crecen sin que nadie los mire.
¿Por qué queda la uña blanca y blanda al quitarlo?
Se llama queratina granulosa y aparece por deshidratación de las capas superficiales, sobre todo tras el uso repetido de acetona y del limado. La uña pierde agua y lípidos, y esas capas se vuelven porosas y opacas. Se recupera sola, aunque necesita meses y bastante hidratación.
¿Puedo tener un hongo debajo y no verlo?
Sí, y ocurre a menudo. El esmalte tapa el cambio de color y la onicomicosis avanza tranquila desde el borde libre hacia la matriz. Cuando por fin se retira, la uña ya está engrosada y quebradiza. Si al quitarlo ves manchas amarillentas o marrones que no se van con el limado suave, hay que valorarlo.
¿Cómo se retira sin dañar la uña?
Con algodón empapado en acetona y papel de aluminio durante 10 a 15 minutos, retirando después el producto reblandecido con un empujador de madera y sin raspar. Nunca tirando con una uña ni con una pinza: ese gesto arranca capas de la lámina y deja la superficie irregular durante meses.
¿Puedo llevarlo si tengo la uña encarnada?
Mejor no. El esmalte permanente endurece y engrosa el borde libre, y eso empeora la presión del lateral contra el surco. Además impide ver la inflamación temprana. Con una uña encarnada activa, primero se trata el borde en consulta y después se decide si tiene sentido volver a esmaltar.
¿Y si tengo diabetes o mala circulación?
En pie diabético se desaconseja. Cualquier lesión del borde de la uña o del surco pasa desapercibida bajo el esmalte, y una infección que empieza pequeña puede acabar en úlcera. Lo mismo aplica en neuropatía o en insuficiencia arterial, donde la vigilancia visual diaria es el sistema de aviso principal.
¿La lámpara ultravioleta es peligrosa?
La exposición por sesión es corta y el riesgo individual es bajo, pero se acumula con los años. Aplicar fotoprotector en el dorso del pie diez minutos antes o usar guantes recortados es una precaución razonable si te haces la manicura y la pedicura cada mes.
¿Cuánto tarda en recuperarse una uña dañada?
Una uña del pie tarda de 9 a 12 meses en renovarse por completo. Si el daño es de la superficie, mejora en dos o tres meses con hidratación. Si afecta a la matriz y salen surcos o líneas, la uña tiene que crecer entera antes de quedar lisa otra vez.
¿Qué señales dicen que hay que parar?
Dolor al presionar la uña, despegamiento del lecho, manchas verdosas (suelen indicar Pseudomonas), enrojecimiento del surco o mal olor al retirar el producto. Cualquiera de estos signos pide una revisión antes de aplicar nada nuevo encima.
¿Hay alternativas más seguras?
El esmalte tradicional se retira sin limado y permite mirar la uña cada semana. Los esmaltes permeables funcionan bien si la uña está sana. Y si buscas que aguante, un tratamiento de quiropodia deja el borde limpio y la superficie regular, lo que hace que el color dure más sin capas extra.
Dónde revisamos tus uñas en FisioEleven
En FisioEleven Congosto (C. del Puerto de Galapagar 9, local 1, 28031 Madrid), de lunes a jueves de 9:00 a 22:00 y viernes de 9:00 a 21:00. Si sospechas hongo, tomamos muestra antes de tratar, porque no todas las uñas manchadas lo son. Puedes reservar cita online.
Fuente: Consejo General de Colegios Oficiales de Podólogos.
Yasmina Abaou Kandoussi
Podóloga, colegiada nº 838283644 (ICOPOMA) · Fisioterapeuta, colegiada nº 16839 (CPFCM)
FisioEleven Congosto
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