Un pie con el arco muy alto apoya en menos superficie, y toda la carga se concentra en el talón y en la parte delantera. De ahí salen las durezas siempre en los mismos puntos, los tobillos que se tuercen con facilidad y el dolor en la planta al final del día. En la consulta de podología de FisioEleven Congosto medimos dónde se está acumulando esa presión.
¿Cómo sé si tengo el pie cavo?
Moja la planta y pisa un cartón. Si la huella se corta por la mitad y solo aparecen talón y antepié unidos por una banda muy fina, el arco está elevado. En el espejo se ve el empeine prominente, los dedos algo agarrotados y, en muchos casos, el talón girado hacia dentro al mirarte desde atrás.
¿Por qué duele la planta si el arco está alto?
Porque la carga se reparte en dos islas en vez de en toda la superficie. La presión bajo el talón y bajo la primera y la quinta cabeza metatarsal se dispara, y ese exceso mantenido irrita la fascia plantar, engrosa la piel y llega a dar fracturas de estrés en el quinto metatarsiano.
¿Es normal que me tuerza el tobillo a menudo?
Es lo esperable con este pie. El talón girado hacia dentro deja el tobillo en una posición de partida ya inclinada, y basta un bordillo para que se vaya. Muchos esguinces de repetición en la cara externa vienen de aquí, y tratar solo el ligamento sin corregir el apoyo deja el problema intacto.
¿Puede haber una causa neurológica detrás?
En un pie cavo que aparece o empeora en la adolescencia o en la edad adulta, hay que descartarla. La enfermedad de Charcot-Marie-Tooth es la causa hereditaria más frecuente y se sospecha por debilidad de los peroneos, atrofia de la pierna, dificultad para levantar la punta del pie y antecedentes familiares. Se deriva a neurología.
¿Qué durezas aparecen y dónde?
Bajo la cabeza del primer metatarsiano y bajo la del quinto, en el talón y en el dorso de los dedos, donde rozan con la puntera. Su localización dice dónde estás cargando de más. Rebajarlas alivia semanas, pero vuelven si no se cambia el reparto de presión que las genera.
¿Los dedos en garra vienen del pie cavo?
Con frecuencia sí. Cuando la musculatura intrínseca del pie es débil, los flexores y extensores largos tiran sin contrapeso y los dedos se doblan. Al principio la garra es flexible y se deja estirar con la mano; con los años se vuelve rígida y ahí ya solo se puede acomodar o corregir con cirugía.
¿Qué zapatilla necesito?
Amortiguación generosa y suela algo ancha, con horma que no comprima el empeine. Estos pies necesitan absorber impacto, no controlar pronación, así que las zapatillas de estabilidad con cuña interna dura suelen empeorar el apoyo. Una entresuela blanda y un buen espacio para los dedos cambian bastante la sensación al caminar.
¿Qué hacen las plantillas en un pie cavo?
Aumentan la superficie de contacto. Rellenan el hueco del arco para que trabaje también la parte media del pie, descargan el talón y las cabezas metatarsales y, cuando el talón está girado, se añade una cuña externa. El objetivo es repartir, no corregir la altura del arco, que no se modifica.
¿Sirven los ejercicios?
Sirven para la movilidad y la estabilidad. Estirar el gemelo y la fascia plantar, fortalecer los peroneos con banda elástica y trabajar equilibrio sobre una pierna reducen los esguinces de repetición. Ocho a doce semanas de trabajo diario mejoran el control del tobillo aunque la forma del pie siga igual.
¿Empeora con los años?
El pie cavo idiopático se mantiene bastante estable en el adulto. El de origen neurológico sí progresa, y por eso se vigila con revisiones. Lo que casi siempre empeora con los años son las consecuencias: más durezas, dedos más rígidos y una almohadilla plantar más fina que amortigua peor.
¿Cuándo se opera?
Cuando hay dolor que no cede con plantillas y calzado adecuados tras seis meses, cuando los esguinces se repiten pese al trabajo de estabilidad o cuando la deformidad se ha vuelto rígida. Las técnicas combinan osteotomías del calcáneo con transferencias tendinosas, y la recuperación se cuenta en meses.
Dónde valoramos el pie cavo en FisioEleven
En FisioEleven Congosto (C. del Puerto de Galapagar 9, local 1, 28031 Madrid), de lunes a jueves de 9:00 a 22:00 y viernes de 9:00 a 21:00. Registramos las presiones plantares en el estudio biomecánico de la pisada y fabricamos plantillas personalizadas sobre tu molde. Puedes reservar cita online.
Fuente: Ilustre Colegio Oficial de Podólogos de la Comunidad de Madrid.
Yasmina Abaou Kandoussi
Podóloga, colegiada nº 838283644 (ICOPOMA) · Fisioterapeuta, colegiada nº 16839 (CPFCM)
FisioEleven Congosto
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