La pregunta llega casi siempre a las tres semanas del parto: cuándo empiezo con el suelo pélvico. La respuesta corta es que el trabajo suave de respiración y conexión puede iniciarse en los primeros días si no hay dolor, y que la valoración completa se hace después de la revisión posparto con tu matrona o tu ginecólogo. En FisioEleven Ensanche de Vallecas trabajamos siempre en ese orden.
¿Cuándo puedo empezar a trabajar el suelo pélvico tras el parto?
Los ejercicios suaves de respiración diafragmática y de conexión con la musculatura pueden empezarse en los primeros días, siempre que no aumenten el dolor ni el sangrado. La valoración con exploración se hace a partir de la sexta semana, cuando tu matrona o tu ginecólogo te han dado el alta en la revisión posparto. Ese orden protege los tejidos que aún están cicatrizando.
¿Y si tuve cesárea?
El suelo pélvico también ha soportado nueve meses de carga, así que se valora igual. Lo que cambia es la cicatriz abdominal: no se moviliza hasta que esté cerrada, sin costra y sin signos de infección, en torno a las seis u ocho semanas. Antes de esa fecha se trabaja respiración, movilidad y postura para coger al bebé.
¿Y si me hicieron episiotomía o tuve un desgarro?
Se espera a la revisión posparto y al alta de tu matrona antes de cualquier exploración interna. En desgarros de tercer o cuarto grado, que afectan al esfínter anal, el seguimiento lo lleva el equipo obstétrico y la fisioterapia se coordina con ellos. Si la cicatriz tira, duele al sentarte o molesta en las relaciones a los tres meses, coméntalo, porque tiene tratamiento.
¿Se puede hacer algo con los puntos todavía?
Se puede trabajar respiración, movilidad de cadera y activaciones muy suaves, sin fuerza y sin aguantar. Lo que se evita mientras hay puntos es empujar hacia abajo, cargar peso y hacer contracciones máximas. El frío local las primeras 48 horas y evitar el estreñimiento con fibra y agua ayudan más que cualquier ejercicio en esa fase.
¿Cómo sé si mi suelo pélvico está bien?
Por los síntomas, aunque no todos avisan. Escapes de orina al toser, estornudar, reír o correr. Sensación de peso o bulto en la vagina. Urgencia repentina para orinar. Gases o pérdidas de heces. Dolor en las relaciones. Dificultad para retener un tampón. Cualquiera de estos síntomas merece valoración, y ninguno se arregla solo con el tiempo.
¿Los ejercicios de Kegel valen para todo el mundo?
No. Entre el 30 y el 50 % de las mujeres contraen mal cuando lo intentan sin supervisión, y muchas empujan hacia abajo creyendo que aprietan. Además, en un suelo pélvico con exceso de tono, apretar más empeora el dolor. Por eso el orden correcto es valorar primero y prescribir después, en lugar de empezar por un vídeo genérico.
¿En qué consiste la valoración de suelo pélvico?
Una entrevista sobre parto, síntomas urinarios, digestivos y sexuales, y una exploración que incluye postura, respiración, abdomen, cicatrices y valoración interna con consentimiento previo. Se mide la fuerza, la resistencia y la coordinación de la musculatura. Dura entre 45 y 60 minutos y puedes parar en cualquier momento. Si prefieres no hacer exploración interna, hay alternativas externas.
¿Cuántas sesiones hacen falta?
NICE recomienda un programa supervisado de al menos tres meses como primera opción para la incontinencia de esfuerzo, con un mínimo de ocho contracciones tres veces al día. En consulta se traduce en unas ocho a doce sesiones, semanales al principio y espaciadas después. Los primeros cambios se notan entre la cuarta y la sexta semana de trabajo constante.
¿Cuándo puedo volver a correr?
A partir de las doce semanas del parto y tras una valoración, según el consenso de retorno al impacto posparto más usado. Antes se comprueba que puedes caminar 30 minutos seguidos, subir escaleras, hacer saltos y sentadillas sin escapes ni sensación de peso. Correr con pérdidas es señal de que el tejido todavía no está listo.
¿Las pérdidas de orina se pasan solas?
Algunas mejoran en los tres primeros meses, y muchas no. Alrededor de un tercio de las mujeres tienen escapes en el primer año tras el parto, y sin tratamiento buena parte siguen teniéndolos años después. La cifra es alta, y aun así no convierte los escapes en algo que haya que aceptar: responden bien al entrenamiento supervisado.
¿Qué síntomas hay que consultar sin esperar?
Fiebre por encima de 38 grados, loquios con mal olor, sangrado que empapa una compresa en una hora, dolor abdominal intenso, enrojecimiento y calor en la cicatriz, dolor o hinchazón en una pantorrilla, o dolor de cabeza fuerte con visión borrosa. Todo eso es para tu matrona, tu ginecólogo o urgencias, hoy mismo. La fisioterapia viene después.
Dónde valoramos el suelo pélvico tras el parto
En FisioEleven Ensanche de Vallecas y en FisioEleven Congosto, con cita ampliada para la primera visita y coordinación con tu matrona cuando hace falta. Puedes reservar cita online.
Fuente: NICE, guía NG123 sobre incontinencia urinaria y prolapso en mujeres.
Vanessa Griswold Orellana
Fisioterapeuta, colegiada nº 17358 (CPFCM)
FisioEleven Ensanche de Vallecas
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