El pie cambia en el embarazo y en parte se queda así. Muchas mujeres suben medio número o un número entero durante el primer embarazo y no vuelven al anterior. También se hinchan por la tarde, duele el talón por la mañana y aparecen calambres de madrugada. En la consulta de podología de FisioEleven Congosto lo vemos cada semana.

¿Crece el pie en el embarazo?

Sí, y el cambio suele ser permanente. El pie gana entre 2 y 10 milímetros de longitud y pierde altura de arco durante el primer embarazo, y en torno a dos de cada tres mujeres conservan ese cambio después del parto. En embarazos posteriores el pie ya no se modifica tanto, porque el descenso del arco ya ocurrió.

¿Por qué se hinchan los pies?

Por el aumento del volumen de sangre, en torno a un 45 % más al final del embarazo, y por la compresión que el útero ejerce sobre las venas de la pelvis, que dificulta el retorno. La hinchazón normal es de los dos pies, aparece por la tarde, mejora al elevar las piernas y ha bajado al levantarte por la mañana.

¿Cuándo la hinchazón hay que consultar?

Cuando aparece de golpe, cuando afecta también a la cara y a las manos, o cuando va con dolor de cabeza, visión borrosa o dolor bajo las costillas del lado derecho, porque puede indicar preeclampsia. También si se hincha una sola pierna, con dolor en la pantorrilla, calor o enrojecimiento, que obliga a descartar una trombosis. Esos casos son para tu matrona o urgencias el mismo día.

¿Por qué duele el talón por la mañana?

Por fascitis plantar. El descenso del arco alarga la fascia y el aumento de peso, entre 11 y 16 kilos en un embarazo normal, la sobrecarga. El dolor típico aparece en los primeros pasos al bajar de la cama, cede al caminar unos minutos y vuelve tras estar sentada un rato. Suele empezar en el segundo trimestre.

¿Se puede tratar la fascitis estando embarazada?

Sí, con las opciones conservadoras. Estiramiento de gemelo y fascia, terapia manual, descarga con fieltro, hielo y ajuste del calzado. Lo que se evita durante el embarazo son las infiltraciones de corticoide, las ondas de choque y la diatermia. Con tratamiento conservador la mayoría mejora en seis a ocho semanas, aunque el peso siga subiendo.

¿Por qué me salen calambres por la noche?

Afectan a cerca de la mitad de las embarazadas, sobre todo en el segundo y tercer trimestre y de madrugada. El mecanismo no está del todo aclarado y se relacionan con cambios circulatorios y de electrolitos. Estirar el gemelo antes de acostarte, tirando de la punta del pie hacia ti con la rodilla estirada, es lo que más ayuda. Si el calambre deja dolor persistente en la pantorrilla, consúltalo.

¿Qué calzado conviene en el embarazo?

Tacón de dos a tres centímetros, ni plano del todo ni alto. Contrafuerte firme en el talón, horma ancha en la puntera y cierre ajustable con cordón o velcro, porque el pie cambia de volumen a lo largo del día. Suela con algo de amortiguación. Y compra los zapatos por la tarde, que es cuando el pie está más hinchado.

¿Puedo seguir usando tacón?

Puntualmente y por poco tiempo. Un tacón alto adelanta el peso hacia el antepié, aumenta la curva lumbar en una espalda que ya está forzada y reduce la superficie de apoyo justo cuando el equilibrio es peor. Las caídas en el embarazo son motivo de consulta urgente, así que a partir del segundo trimestre conviene bajarlo.

¿Puedo ir al podólogo estando embarazada?

Sí. La exploración, la quiropodia, el corte de uñas y el tratamiento de durezas se hacen con normalidad. Se ajusta la postura en el sillón para que no estés boca arriba mucho rato en el tercer trimestre. Se evitan las radiografías, y si hiciera falta una prueba de imagen se consulta antes con tu ginecólogo.

¿Y las uñas encarnadas si ya no me llego a los pies?

Es un motivo de consulta habitual desde la semana 28, cuando cortarse las uñas se vuelve difícil y aparecen cortes en pico que se clavan. El tratamiento de la uña encarnada se puede hacer durante el embarazo con anestesia local sin vasoconstrictor, y se coordina con tu ginecólogo. Si duele poco, a veces basta retirar la espícula sin anestesia.

¿Los pies vuelven a como estaban después del parto?

La hinchazón sí, en las dos o tres semanas siguientes, a veces con un aumento pasajero los primeros días. El descenso del arco y el cambio de talla suelen quedarse. Por eso conviene revisar la pisada a los tres o cuatro meses del parto, cuando el peso se ha estabilizado, y no seguir con el calzado de antes del embarazo.

Dónde revisamos el pie en el embarazo

En FisioEleven Congosto (C. del Puerto de Galapagar 9, local 1, 28031 Madrid), de lunes a jueves de 9:00 a 22:00 y viernes de 9:00 a 21:00. Si duele el talón o el antepié, valoramos la pisada con un estudio biomecánico adaptado al trimestre. Puedes reservar cita online.

Fuente: Consejo General de Colegios Oficiales de Podólogos.

Yasmina Abaou Kandoussi
Podóloga, colegiada nº 838283644 (ICOPOMA) · Fisioterapeuta, colegiada nº 16839 (CPFCM)
FisioEleven Congosto