Unas plantillas ayudan en el embarazo cuando hay un síntoma concreto en el pie que responde a cambiar el reparto de presión: dolor de talón, dolor en la planta del antepié o fatiga del arco al caminar. Si lo único que tienes es hinchazón por la tarde, no van a servirte de nada. En la consulta de podología de FisioEleven Congosto separamos esos dos casos en la primera visita.

¿Sirven las plantillas en el embarazo?

Sirven cuando hay dolor mecánico. El pie pierde altura de arco y gana longitud, el peso sube entre 11 y 16 kilos y el centro de gravedad se adelanta, así que las zonas de carga cambian. Una plantilla redistribuye esa presión y descarga el punto que duele. Sin dolor ni alteración del apoyo, no aportan.

¿En qué casos ayudan de verdad?

En la fascitis plantar con dolor en los primeros pasos de la mañana, en la metatarsalgia con dolor bajo las cabezas de los metatarsianos al caminar, en el pie que colapsa hacia dentro con dolor en el arco o en el tibial posterior, y cuando hay dolor lumbopélvico con una asimetría de apoyo evidente. En esos cuadros el alivio suele notarse en dos o tres semanas.

¿Cuándo no hacen falta?

Con hinchazón vespertina sin dolor, con calambres nocturnos o con un cambio de talla que no da síntomas. Nada de eso mejora con una plantilla. La hinchazón se trata con elevación, movimiento y a veces medias de compresión que valora tu matrona o tu médico. Los calambres, con estiramiento del gemelo antes de dormir.

¿En qué semana conviene hacer el estudio?

El segundo trimestre es el mejor momento, entre las semanas 14 y 27. El pie ya ha cambiado lo suficiente para medir algo estable y todavía no ha llegado el pico de hinchazón del tercer trimestre. Si el dolor aparece en la semana 32, se hace igualmente, con la idea de revisar el ajuste tras el parto.

¿Se puede hacer un estudio biomecánico embarazada?

Sí, y sin radiación. Consiste en exploración en camilla, plataforma de presiones estática y dinámica y análisis de la marcha. Se adapta el ritmo, se evita mantenerte tumbada boca arriba mucho rato a partir del segundo trimestre y se acortan los tiempos de bipedestación. Si te mareas o te cansas, se para y se retoma.

¿Cuánto duran unas plantillas hechas en el embarazo?

El soporte sirve durante el embarazo, y conviene revisarlo cada tres o cuatro meses porque el pie sigue cambiando. Tras el parto se revisa de nuevo a los tres o cuatro meses, cuando el peso se ha estabilizado. Muchas veces basta con ajustar la misma plantilla, sin fabricar otra.

¿Valen las plantillas de farmacia?

Para molestias leves y como prueba de unas semanas, pueden aliviar por amortiguación. Lo que no hacen es descargar un punto concreto ni corregir un apoyo asimétrico, porque vienen en tallas genéricas. Si el dolor de talón lleva más de un mes o te cambia la forma de caminar, la plantilla a medida rinde bastante más.

¿Qué zapato necesito para llevarlas?

Uno con la plantilla original extraíble, para que la nueva ocupe ese hueco sin apretar el empeine. Contrafuerte firme, horma ancha, cierre con cordón o velcro y tacón de dos a tres centímetros. Trae a la consulta el calzado que usas a diario, porque la plantilla se fabrica para un volumen de zapato concreto.

¿Ayudan con la hinchazón?

De forma indirecta y poco. Al mejorar la marcha y hacer que el pie empuje mejor en cada paso, el retorno venoso funciona algo mejor. Pero lo que reduce la hinchazón es elevar las piernas, caminar a diario, evitar estar muchas horas de pie o sentada y, en algunos casos, la compresión que te indique tu médico o tu matrona.

¿Después del parto sigo con ellas?

Depende de si el arco se recupera. En torno a dos de cada tres mujeres mantienen el descenso del arco tras el primer embarazo, y ese grupo suele seguir necesitando soporte. Se revisa a los tres o cuatro meses del parto, ya con el peso estabilizado, y se decide si se ajusta la plantilla, se cambia o se retira.

¿Qué molestias no se arreglan con plantillas?

La hinchazón brusca de un solo pie con dolor en la pantorrilla, que obliga a descartar trombosis. La hinchazón de cara y manos con dolor de cabeza o visión borrosa, que se consulta el mismo día por posible preeclampsia. El adormecimiento persistente de un pie. Y las uñas encarnadas o las durezas dolorosas, que tienen su propio tratamiento.

Dónde hacemos el estudio de la pisada

En FisioEleven Congosto (C. del Puerto de Galapagar 9, local 1, 28031 Madrid), de lunes a jueves de 9:00 a 22:00 y viernes de 9:00 a 21:00. Hacemos estudio biomecánico de la pisada y plantillas personalizadas adaptadas al trimestre en el que estés.

Fuente: Consejo General de Colegios Oficiales de Podólogos.

Yasmina Abaou Kandoussi
Podóloga, colegiada nº 838283644 (ICOPOMA) · Fisioterapeuta, colegiada nº 16839 (CPFCM)
FisioEleven Congosto