Empieza la temporada de piscina y con ella las verrugas plantares que aparecen en septiembre. El virus del papiloma que las causa vive en el suelo mojado del borde, en la ducha y en el vestuario, dentro de las escamas de piel que deja la gente al pasar descalza. Evitarlas es cuestión de tres o cuatro hábitos. En la consulta de podología de FisioEleven Congosto vemos el resultado cada otoño.
¿Dónde se cogen exactamente?
En las superficies húmedas donde se pisa descalzo: bordes de piscina, duchas comunes, suelos de vestuario, tarimas de madera y la zona de paso hacia el agua. El virus sobrevive fuera del cuerpo en un ambiente cálido y húmedo, y entra por cualquier microgrieta de la planta. No hace falta una herida visible.
¿Se contagia por el agua de la piscina?
El agua clorada no es el vehículo. Lo que hace el agua es reblandecer la capa córnea de la planta tras un rato de baño, y una piel macerada se deja atravesar mucho más fácil. Por eso el riesgo está en el trayecto descalzo de después, con el pie blando y el suelo lleno de escamas ajenas.
¿Por qué a unos sí y a otros no?
Pesa mucho la inmunidad frente a este virus, que varía entre personas, y el estado de la piel. Niños y adolescentes se contagian más porque su sistema inmune todavía no ha visto estos serotipos. También influyen la hiperhidrosis, las grietas del talón y las durezas agrietadas del antepié, que abren puertas de entrada.
¿Las chanclas evitan el contagio?
Reducen mucho el riesgo, y por eso es la primera recomendación. Póntelas desde el vestuario hasta el borde del agua, y también para volver y para ducharte. La mayoría de contagios ocurren en los diez metros que la gente hace descalza entre la toalla y la ducha, precisamente cuando cree que ya no hace falta.
¿Cuánto tarda en aparecer?
Entre uno y seis meses desde el contagio, con una media de dos o tres. Por eso la verruga que te sale en octubre viene de la piscina de julio, y por eso cuesta relacionarlas. Ese retraso también significa que la prevención de este verano se nota en la consulta del invierno siguiente.
¿Cómo sé que es una verruga y no una dureza?
La dureza duele al presionar en vertical; la verruga duele al pellizcarla por los lados. Además la verruga interrumpe las líneas de la huella y suele tener puntos negros dentro, que son capilares trombosados. Lo explicamos con más detalle en verruga plantar.
¿Puedo seguir yendo a la piscina si ya tengo una?
Sí, tapándola. Un apósito impermeable o un calcetín de piscina evita que sueltes virus al suelo y que la lesión se macere más. Chanclas de forma estricta, toalla propia y ducha en casa siempre que puedas. Compartir el vaso de la piscina con una verruga tapada no supone un riesgo relevante para el resto.
¿Se contagia dentro de casa?
Sí, y en verano ocurre a menudo entre hermanos. Se transmite por el suelo del baño, la alfombrilla de la ducha y las toallas compartidas. Mientras haya una verruga activa en casa, cada uno con su toalla, chanclas en el baño y calcetín para andar por la casa si el suelo es común.
¿Sirve el calcetín de piscina?
Para quien ya ha tenido varias, sí. Es una funda de neopreno o licra que cubre la planta y evita el contacto directo con el suelo y con el borde. Es la opción práctica en niños que se quitan las chanclas cada dos minutos y en clases de natación con vestuario compartido.
¿Qué hago con la toalla y las chanclas al llegar a casa?
Lava la toalla a 60 grados, deja secar las chanclas al sol y no las guardes húmedas dentro de la bolsa. El virus aguanta bien en humedad y mal en superficies secas. Guardar la bolsa mojada y cerrada hasta el día siguiente es la forma más rápida de mantener el foco vivo toda la temporada.
¿Cuándo hay que tratarla?
Cuando duele al caminar, cuando han aparecido varias, cuando sangra o cuando lleva más de seis meses sin cambios. En niños muchas se resuelven solas, así que a veces la observación tiene sentido. Con diabetes o con las defensas bajas no se espera: cualquier lesión que rompe la piel se revisa pronto.
Dónde tratamos las verrugas plantares
En FisioEleven Congosto (C. del Puerto de Galapagar 9, local 1, 28031 Madrid), de lunes a jueves de 9:00 a 22:00 y viernes de 9:00 a 21:00. Trabajamos con ácido cauterizante, crioterapia y cirugía podológica según el tamaño y el número de lesiones. Puedes reservar cita online.
Fuente: Consejo General de Colegios Oficiales de Podólogos.
Yasmina Abaou Kandoussi
Podóloga, colegiada nº 838283644 (ICOPOMA) · Fisioterapeuta, colegiada nº 16839 (CPFCM)
FisioEleven Congosto
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