Con diabetes, el invierno añade tres riesgos que el resto del año no existen: quemaduras por buscar calor, piel que se agrieta con la calefacción y pies que dejan de mirarse porque van tapados. Entre el 19 y el 34 % de las personas con diabetes desarrollará una úlcera de pie a lo largo de su vida, y muchas empiezan en enero. En la consulta de podología de FisioEleven Congosto lo revisamos cada temporada.

¿Por qué el invierno es más peligroso para el pie diabético?

Porque la neuropatía quita la señal de alarma justo cuando más fuentes de calor manejas. Si has perdido sensibilidad protectora, un radiador o una bolsa de agua caliente pueden quemarte sin que lo notes hasta ver la ampolla. Además el calzado cerrado y el calcetín grueso retrasan la detección de cualquier lesión.

¿Puedo poner los pies cerca del radiador?

No. Es la causa de quemadura más repetida en esta consulta. Un pie con neuropatía tolera veinte minutos pegado a un radiador sin avisar y aparece una quemadura de segundo grado. Para calentar, calcetín de lana y manta por encima, nunca calor directo aplicado sobre la piel del pie.

¿Y la bolsa de agua caliente o la manta eléctrica?

Mismo problema y misma respuesta. Ni bolsa de agua caliente en la cama, ni manta eléctrica a los pies, ni brasero, ni secador. Si tienes los pies fríos por la noche, calienta la cama antes de meterte y retira la fuente de calor, o usa calcetín de dormir sin goma apretada.

¿A qué temperatura lavo los pies?

Por debajo de 37 grados, comprobada con el codo, con la muñeca o con un termómetro de baño. Nunca juzgues la temperatura con el propio pie si tienes neuropatía. Lavado corto, de tres a cinco minutos, y secado meticuloso, sobre todo entre los dedos, que es donde empieza la maceración.

¿Cómo evito que la piel se agriete con el frío?

Crema emoliente con urea al 10 o al 20 % una vez al día, después del secado, en talón, planta y dorso. Nunca entre los dedos, porque la humedad retenida ahí favorece la micosis y las fisuras. Las grietas del talón son puerta de entrada de infección, así que se tratan antes de que sangren.

¿Qué calcetines uso en invierno?

Sin costuras, de color claro para ver cualquier mancha de sangre o exudado, de fibra que aparte la humedad y sin goma que marque el tobillo. Cámbialos a diario y también a mitad del día si sudas. Nada de zurcidos ni de calcetines con agujeros: un pliegue duro basta para hacer una úlcera.

¿Cómo elijo el calzado de invierno?

Con espacio para el calcetín grueso, que ocupa volumen real. Prueba las botas por la tarde y con el calcetín que vas a usar. Sin costuras interiores en las zonas de apoyo, con puntera amplia y suela con agarre para el suelo mojado. Pasa la mano por dentro antes de cada uso.

¿Con qué frecuencia me reviso los pies?

Todos los días, incluidas las plantas y los espacios entre los dedos. Usa un espejo en el suelo si no llegas a verlas, o pide ayuda. En invierno hazlo al quitarte el calzado, con buena luz. Busca enrojecimiento, ampollas, cortes, cambios de color, grietas y cualquier zona más caliente que el resto.

¿Qué señales obligan a consultar el mismo día?

Enrojecimiento con calor e hinchazón, una ampolla o herida nueva por pequeña que sea, secreción o mal olor, un dedo azulado o negro, y fiebre. También un dolor nuevo intenso o la desaparición brusca del dolor en un pie que dolía. Esas situaciones no esperan a la próxima cita programada.

¿Puedo cortarme yo las uñas y las durezas?

Las uñas sí, rectas y sin apurar los laterales, con lima si te cuesta ver. Las durezas y los callos no: ni cuchilla, ni tijera, ni parches con ácido salicílico, que queman la piel sana de alrededor. La retirada de hiperqueratosis en un pie diabético la hace el podólogo con bisturí y control.

¿Cada cuánto tengo que ir al podólogo?

Depende del riesgo. Sin neuropatía ni arteriopatía, una revisión al año. Con pérdida de sensibilidad protectora o deformidad, cada tres a seis meses. Con antecedente de úlcera o amputación, cada uno a tres meses. Esa graduación es la que recomienda el Grupo Internacional de Trabajo sobre Pie Diabético.

Dónde revisamos el pie diabético

En FisioEleven Congosto (C. del Puerto de Galapagar 9, local 1, 28031 Madrid), de lunes a jueves de 9:00 a 22:00 y viernes de 9:00 a 21:00. La revisión incluye pulsos, monofilamento y estudio del reparto de presiones con estudio biomecánico. Puedes reservar cita online.

Fuente: Grupo Internacional de Trabajo sobre Pie Diabético (IWGDF).

Yasmina Abaou Kandoussi
Podóloga, colegiada nº 838283644 (ICOPOMA) · Fisioterapeuta, colegiada nº 16839 (CPFCM)
FisioEleven Congosto