Los pies aguantan entre 5.000 y 8.000 pasos al día sin quejarse hasta que algo duele, y para entonces la lesión lleva meses instalada. Una revisión podológica anual detecta durezas mal repartidas, uñas que van a encarnarse, pérdida de sensibilidad o un calzado que está haciendo daño. En la consulta de podología de FisioEleven Congosto ocupa unos cuarenta y cinco minutos.
¿Qué se hace en una revisión podológica?
Cuatro bloques: historia clínica y antecedentes, exploración de piel y uñas, valoración vascular y neurológica, y estudio de la movilidad articular y de la marcha. Al final se revisa el calzado que usas a diario. De ahí sale un informe con hallazgos y con qué conviene vigilar hasta la siguiente visita.
¿Cuánto dura?
Entre cuarenta y cuarenta y cinco minutos la primera vez, y unos treinta en las revisiones posteriores. Si además hay que retirar hiperqueratosis o cortar uñas engrosadas, se hace en la misma sesión. Conviene reservar cita con margen y no encajarla entre dos compromisos.
¿Hace falta si no me duele nada?
Ahí es donde más rinde. Muchas alteraciones avanzan sin síntomas: una uña que empieza a incurvarse, un callo sobre la segunda cabeza metatarsal, una pérdida de sensibilidad incipiente. Detectarlas antes del dolor evita tratamientos largos. Con diabetes o con artritis reumatoide, la revisión periódica deja de ser opcional.
¿Qué se mira en la piel y en las uñas?
Hiperqueratosis y su localización, que indica dónde se concentra la presión. Fisuras del talón, maceración entre dedos, ampollas y cicatrices. En las uñas, grosor, color, forma del borde, signos de micosis, incurvación y cualquier banda pigmentada nueva. También se revisa la sudoración y el estado de la piel interdigital.
¿Cómo se valora la circulación?
Palpando los pulsos pedio y tibial posterior, midiendo el relleno capilar, que debe recuperarse en menos de tres segundos, y comparando temperatura y coloración entre ambos pies. Si hay sospecha, se mide el índice tobillo-brazo con doppler y se deriva cuando el valor queda por debajo de 0,9.
¿Y la sensibilidad?
Con el monofilamento de Semmes-Weinstein de 10 gramos en varios puntos de la planta y con el diapasón de 128 hercios en las prominencias óseas. Esa combinación detecta la pérdida de sensibilidad protectora, que es el paso previo a las úlceras y que casi nunca da síntomas hasta que aparece la lesión.
¿Se revisa cómo pisas?
Se explora la movilidad del tobillo, del primer dedo y del retropié, se mira la huella en podoscopio y se observa la marcha. Si hay un reparto de presiones sospechoso, se completa con un estudio biomecánico con plataforma. La revisión anual detecta; el estudio biomecánico mide.
¿Se revisa el calzado?
Sí, y aporta mucha información. El desgaste de la suela indica por dónde sales del paso, el estado del contrafuerte dice si el talón va sujeto y las marcas del interior señalan puntos de roce. Trae los dos pares que más usas, incluidas las zapatillas de deporte y las botas de invierno.
¿Cada cuánto conviene repetirla?
Una vez al año en un adulto sano. Cada tres a seis meses si hay pérdida de sensibilidad protectora o deformidad. Cada uno a tres meses con antecedente de úlcera. En corredores que suman más de cuarenta kilómetros semanales, dos revisiones al año detectan a tiempo los problemas por sobrecarga.
¿Es lo mismo que un estudio biomecánico?
Son cosas distintas. La revisión anual es un chequeo general del estado del pie y de su riesgo. El estudio biomecánico analiza la marcha y las presiones para diseñar un tratamiento concreto, normalmente plantillas personalizadas. Una revisión puede terminar en estudio biomecánico si los hallazgos lo justifican.
¿Qué llevo el día de la cita?
El calzado de diario y el deportivo, las plantillas que uses aunque sean antiguas, los informes médicos que tengas y la lista de medicación. Ven sin esmalte en las uñas de los pies, porque tapa el color y el estado de la lámina. Y sin cremas aplicadas ese mismo día.
¿A qué edad conviene la primera revisión de un niño?
Alrededor de los tres o cuatro años, cuando el patrón de marcha ya está establecido. Antes si el niño se cae con frecuencia, se queja de dolor, camina de puntillas de forma mantenida o desgasta el calzado de manera muy asimétrica. Después, una revisión al año durante el crecimiento.
Dónde hacemos la revisión podológica
En FisioEleven Congosto (C. del Puerto de Galapagar 9, local 1, 28031 Madrid), de lunes a jueves de 9:00 a 22:00 y viernes de 9:00 a 21:00. Es el centro con consulta de podología. Puedes reservar cita online.
Fuente: Consejo General de Colegios Oficiales de Podólogos.
Yasmina Abaou Kandoussi
Podóloga, colegiada nº 838283644 (ICOPOMA) · Fisioterapeuta, colegiada nº 16839 (CPFCM)
FisioEleven Congosto
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