Son las cuatro de la mañana y la pantorrilla se contrae en un bloque duro que no cede. El calambre nocturno dura de segundos a un par de minutos, deja la zona dolorida al día siguiente y afecta a alrededor de un tercio de las personas mayores de sesenta años al menos una vez por semana. Casi siempre tiene explicación mecánica. En FisioEleven Ensanche de Vallecas lo vemos con frecuencia en verano.
¿Por qué me da un calambre en la pantorrilla de madrugada?
Por una descarga anómala de las motoneuronas que inervan el músculo, favorecida por la posición del pie en la cama. Al dormir boca arriba el tobillo cae en flexión plantar y el gemelo queda acortado durante horas. Sobre un músculo acortado y fatigado, el reflejo protector que debería relajarlo pierde eficacia.
¿Qué hago en el momento para que se pase?
Estira el músculo contraído. Con la pierna estirada, tira de los dedos del pie hacia la rodilla y mantén treinta segundos; si puedes ponerte de pie, apoya el talón y adelanta la rodilla contra la pared. Después camina un minuto y date calor local. Masajear sin estirar alarga la contracción.
¿Es falta de potasio o de magnesio?
Casi nunca. En personas sanas con dieta normal, los suplementos de magnesio no han mostrado beneficio frente a placebo en los calambres nocturnos. El déficit real aparece en situaciones concretas: vómitos o diarreas prolongadas, diuréticos, alcoholismo o cirugía bariátrica. Ahí sí procede analítica antes de suplementar por tu cuenta.
¿Beber poca agua provoca calambres?
La deshidratación y la pérdida de sodio por sudor sí se asocian a calambres durante y después del ejercicio en calor. En los calambres nocturnos de la persona sedentaria el peso de este factor es menor. Aun así, en julio y agosto conviene vigilar la ingesta de líquidos y no abusar de diuréticos.
¿Tiene que ver con la medicación que tomo?
Puede. Los diuréticos, algunos broncodilatadores, ciertos antipsicóticos y las estatinas se asocian a calambres musculares. Nunca dejes ni cambies un tratamiento por tu cuenta: coméntalo con quien te lo prescribió. Si los calambres empezaron en las semanas siguientes a un fármaco nuevo, ese dato orienta mucho.
¿Son señal de un problema circulatorio?
Un calambre nocturno aislado, no. Lo que sí merece estudio es el dolor en la pantorrilla que aparece siempre al caminar una distancia parecida y cede al parar: ese patrón sugiere claudicación intermitente por afectación arterial. Si además hay pies fríos, ausencia de vello o piel brillante, la valoración vascular no puede esperar.
¿Estirar antes de dormir sirve?
Sí, y es de lo poco con respaldo. Estira gemelo y sóleo durante tres minutos antes de acostarte, en dos o tres tandas, apoyando las manos en la pared con la pierna de atrás estirada y luego con la rodilla algo flexionada. Aplicado a diario reduce la frecuencia en pocas semanas.
¿Influye la postura al dormir?
Bastante. Boca arriba con la sábana muy remetida, el pie queda forzado en punta toda la noche. Deja la ropa de cama suelta a los pies o coloca un cojín bajo las pantorrillas para que el tobillo no caiga del todo. Dormir boca abajo con los pies fuera del colchón también ayuda.
¿El calzado y la pisada tienen algo que ver?
Sí, cuando el gemelo trabaja de más. Un pie pronador, un tendón de Aquiles corto o un verano entero de calzado plano dejan la musculatura posterior sobrecargada, y esa fatiga acumulada facilita el calambre. Revisar el apoyo tiene sentido si los calambres coinciden con cambios de calzado o de actividad.
¿Cuándo hay que consultar al médico?
Si los calambres son diarios, afectan a muslos o brazos, van con pérdida de fuerza, hormigueo persistente o adelgazamiento de la musculatura. También si la orina se oscurece tras un episodio intenso. Estas señales apuntan a causas neurológicas o metabólicas que necesitan estudio, no a un calambre común.
¿Qué hacemos en fisioterapia con un calambre que se repite?
Exploramos la longitud de gemelo y sóleo, la movilidad del tobillo y los puntos gatillo que reproducen el síntoma. Tratamos con terapia manual y, si hay puntos activos, con punción seca. Después pautamos un programa de estiramiento y de fuerza excéntrica de tríceps sural para seis u ocho semanas.
Dónde tratamos los calambres de repetición
En FisioEleven Ensanche de Vallecas y en FisioEleven Congosto, con terapia manual y un plan de ejercicio adaptado. Puedes reservar cita online.
Fuente: Sociedad Española de Rehabilitación y Medicina Física.
Vanessa Griswold Orellana
Fisioterapeuta, colegiada nº 17358 (CPFCM)
FisioEleven Ensanche de Vallecas
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