Un dedo en garra se dobla hacia arriba en la articulación de la base y hacia abajo en la del medio, de forma que la punta apunta al suelo y el nudillo roza el techo de la zapatilla. Ahí sale un callo dorsal que duele con casi cualquier calzado cerrado, y bajo la cabeza del metatarsiano aparece otro por exceso de presión. En la consulta de podología de FisioEleven Congosto es uno de los motivos de visita más repetidos a partir de los 50 años.

¿Por qué se deforman los dedos?

Por un desequilibrio entre los músculos que flexionan y los que extienden el dedo. Los pequeños músculos del pie pierden fuerza, los tendones largos tiran de más y la articulación se queda doblada. El calzado estrecho, la puntera baja y el tacón mantenido aceleran el proceso, y el pie cavo y el hallux valgus lo favorecen.

¿Es lo mismo dedo en garra que dedo en martillo?

Se parecen y se confunden a diario. En el dedo en martillo solo se dobla la articulación del medio y la punta apoya en el suelo. En el dedo en garra se doblan las dos articulaciones pequeñas y la base se levanta. El tratamiento conservador coincide bastante, y la cirugía cambia según cuál sea.

¿Cómo sé si el mío es flexible o rígido?

Empuja hacia arriba la almohadilla que hay bajo la cabeza del metatarsiano. Si el dedo se endereza, la deformidad es flexible y responde a tratamiento conservador. Si se queda igual, ya está rígida y solo la cirugía cambia la forma. Esa prueba de treinta segundos decide buena parte del plan.

¿Se puede corregir sin operar?

La deformidad flexible se controla, aunque no se revierte del todo. Se trabaja con calzado de puntera alta y ancha, ortesis de silicona hechas a medida que apoyan el dedo, soportes plantares que descargan las cabezas metatarsales y deslaminación periódica de los callos. El objetivo es que camines sin dolor y que la piel no se rompa.

¿Sirven los ejercicios de pie?

Ayudan en fases tempranas. Coger una toalla con los dedos, separar los dedos entre sí y trabajar el flexor corto mantienen el equilibrio muscular y frenan la progresión. En un dedo ya rígido no devuelven la forma, aunque siguen sirviendo para la estabilidad del apoyo.

¿Por qué me duele la planta y no el dedo?

Porque el dedo levantado deja de repartir carga y toda la presión cae sobre la cabeza del metatarsiano. Eso produce metatarsalgia y una dureza en la planta que duele al caminar descalzo. Con frecuencia el motivo real de la consulta es ese dolor plantar y el dedo pasa desapercibido.

¿Cuándo se plantea operar?

Cuando el dolor limita caminar a diario a pesar del tratamiento conservador bien hecho durante varios meses, cuando el callo dorsal se ulcera o se infecta, o cuando la rigidez impide calzar nada. La deformidad estética sin dolor no justifica una cirugía en el pie.

¿En qué consiste la cirugía?

Depende de si el dedo es flexible o rígido. En los flexibles suele bastar una tenotomía o transferencia tendinosa por incisión mínima. En los rígidos se resecciona parte de la articulación o se fija en posición recta. Se hace con anestesia local, sin ingreso, y en la mayoría de casos caminas ese mismo día con calzado postquirúrgico.

¿Cuánto dura la recuperación?

Entre cuatro y ocho semanas con calzado postquirúrgico para volver a un zapato normal. La hinchazón del dedo tarda de tres a seis meses en desaparecer del todo, y algo de rigidez residual es habitual. Volver a correr suele estar en torno a los tres meses, según la técnica empleada.

¿Y si tengo diabetes?

Cambia el enfoque. En un pie diabético con neuropatía, el callo dorsal del dedo en garra es un punto de riesgo alto de úlcera, porque la presión se mantiene sin que la notes. Ahí las revisiones se programan cada dos o tres meses y la descarga con soporte a medida se adelanta, sin esperar a que duela.

Dónde tratamos los dedos en garra

En FisioEleven Congosto (C. del Puerto de Galapagar 9, local 1, 28031 Madrid), de lunes a jueves de 9:00 a 22:00 y viernes de 9:00 a 21:00. Valoramos la deformidad, deslaminamos las durezas y fabricamos soportes plantares a medida cuando hay sobrecarga metatarsal. Puedes reservar cita online.

Fuente: Consejo General de Colegios Oficiales de Podólogos.

Yasmina Abaou Kandoussi
Podóloga, colegiada nº 838283644 (ICOPOMA) · Fisioterapeuta, colegiada nº 16839 (CPFCM)
FisioEleven Congosto