En consulta se usan las dos palabras casi a la vez y confunden. Ortesis es el término general para cualquier dispositivo externo que cambia cómo se apoya o cómo se mueve una parte del cuerpo. La plantilla es un tipo de ortesis, la que se coloca dentro del zapato. Hay más: de silicona para los dedos, adhesivas para las uñas, férulas nocturnas. En la consulta de podología de FisioEleven Congosto fabricamos varias de ellas.
¿Una plantilla es lo mismo que una ortesis?
Una plantilla es una ortesis plantar, así que toda plantilla es una ortesis pero no toda ortesis es una plantilla. La palabra ortesis abarca cualquier dispositivo que se coloca sobre el cuerpo para descargar, estabilizar, compensar o proteger. En el pie eso incluye desde una plantilla a medida hasta un separador de silicona entre dos dedos.
¿Qué tipos de ortesis usamos en podología?
Cuatro grupos. Las plantares, dentro del zapato. Las digitales de silicona, para dedos en garra, helomas entre dedos o hallux valgus incipiente. Las ungueales, unas piezas que se adhieren a la uña para corregir su curvatura. Y las ortesis de tobillo y pie, que sujetan el pie cuando hay debilidad para levantar la punta.
¿Sirven las plantillas de farmacia o supermercado?
Para amortiguar un poco y notar el zapato más blando, sí. Para corregir un apoyo concreto, no, porque están hechas con una forma media que no corresponde a ningún pie real. Funcionan como colchón, no como corrección. En un dolor puntual por calzado nuevo pueden valer unas semanas; en un dolor que se repite, retrasan la solución.
¿Qué mide el estudio biomecánico?
Tres bloques. La exploración en camilla, que valora movilidad de tobillo, articulación subastragalina y primer dedo, dismetrías y fuerza. La observación de la marcha, con y sin zapato. Y la plataforma de presiones, que dibuja dónde apoyas de más y en qué momento del paso. Con esos tres datos se decide qué corrige la ortesis y qué no toca.
¿Cómo se fabrica una plantilla a medida?
Se toma un molde del pie, con espuma fenólica o con escáner tridimensional, en la posición que queremos que adopte al apoyar. Sobre ese molde se monta el material según el objetivo: más rígido si hay que estabilizar, más blando si hay que acomodar un pie con deformidad rígida. Suele estar lista en una o dos semanas.
¿Las plantillas corrigen o compensan?
Depende de la edad y del problema. En un niño en crecimiento y con una alteración flexible, la ortesis guía el desarrollo del apoyo. En un adulto, el hueso ya no cambia de forma, así que la plantilla redistribuye presiones, mejora la eficiencia del paso y quita el dolor, pero no endereza un juanete ni deshace una deformidad establecida.
¿Cuánto tarda el pie en acostumbrarse?
Entre una y dos semanas. Se empieza con dos o tres horas al día y se sube una hora cada día si no aparecen molestias. Es normal notar el arco más alto y algo de sobrecarga en gemelo los primeros días. Un dolor que aumenta o una rozadura pide revisión y retoque, no aguantar.
¿Cuánto dura una plantilla?
Entre 12 y 18 meses en un adulto activo, y menos si corres muchos kilómetros o trabajas de pie. Se revisa al mes de entregarla y luego una vez al año. En niños se revisa cada seis meses, porque el pie cambia de talla y la ortesis se queda corta antes de desgastarse.
¿Y para una uña encarnada?
Existe la ortesis ungueal, una pieza fina de composite o de alambre que se pega sobre la uña y ejerce una tracción suave para abrir su curvatura. Sirve en uñas involutas que se clavan por su forma, no en las que ya tienen infección. Se cambia cada cuatro o seis semanas y se combina con corte adecuado.
¿Las plantillas debilitan el pie?
No, si están bien indicadas y no sustituyen el trabajo muscular. Una plantilla que descarga un punto doloroso permite andar más y mejor, y eso fortalece. El problema aparece cuando se prescriben para siempre sin revisar y sin ejercicio de pie y tobillo. Por eso entregamos también pauta de ejercicios de intrínsecos y tríceps sural.
¿Qué ortesis lleva un pie diabético?
Una acomodativa, de material blando y multicapa, hecha para repartir presión y evitar úlceras por roce en zonas con sensibilidad disminuida. Se revisa cada tres o seis meses según el riesgo, porque el paciente puede no notar que se ha quedado dura o desgastada. Va siempre acompañada de calzado con volumen suficiente.
Dónde hacemos el estudio y las ortesis
En FisioEleven Congosto (C. del Puerto de Galapagar 9, local 1, 28031 Madrid). Empezamos por el estudio biomecánico de la pisada y, si procede, fabricamos plantillas personalizadas con revisión incluida al mes.
Fuente: Consejo General de Colegios Oficiales de Podólogos.
Yasmina Abaou Kandoussi
Podóloga, colegiada nº 838283644 (ICOPOMA) · Fisioterapeuta, colegiada nº 16839 (CPFCM)
FisioEleven Congosto
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