Entre el 50 y el 70 % de las embarazadas tienen dolor lumbar o de pelvis en algún momento, y suele empezar entre la semana 18 y la 24. Duele al girarte en la cama, al levantarte de una silla y al subir escaleras. Se trata, y se trata durante el embarazo. En FisioEleven Ensanche de Vallecas lo vemos a diario, siempre en coordinación con tu matrona.

¿Por qué duele la espalda en el embarazo?

Por tres cambios que ocurren a la vez. El útero desplaza el centro de gravedad hacia delante y aumenta la curva lumbar. La relaxina y la progesterona hacen más laxos los ligamentos de la pelvis. Y el abdomen se estira, con lo que la musculatura profunda pierde capacidad de estabilizar. Sumado, la carga cae sobre articulaciones que la aguantan peor.

¿Es dolor lumbar o dolor de pelvis?

Son dos cuadros con tratamiento distinto. El lumbar se queda en la zona baja de la espalda y empeora al estar sentada mucho rato. El dolor de cintura pélvica se localiza en las sacroilíacas, en la nalga o en el pubis, empeora al caminar, al subir escaleras y al ponerte un pantalón de pie, y a veces se oye un chasquido en el pubis.

¿En qué semana suele empezar?

La mayoría lo nota entre la semana 18 y la 24, cuando el peso del útero crece rápido. Si tuviste dolor lumbar antes del embarazo, puede aparecer en el primer trimestre. Y si empieza de forma brusca en el tercer trimestre, con un patrón rítmico que va y viene, hay que descartar contracciones con tu matrona.

¿Se puede tratar con fisioterapia estando embarazada?

Sí, y es lo que recomiendan las guías de atención prenatal frente al reposo. Se usan terapia manual suave, movilizaciones, trabajo respiratorio, ejercicio adaptado y educación sobre cómo moverte en el día a día. Las camillas con hueco abdominal o el decúbito lateral con cuñas permiten trabajar cómoda hasta el final del embarazo.

¿Qué técnicas no se usan en el embarazo?

La punción seca en zona lumbosacra y abdominal, la radiofrecuencia y la diatermia sobre abdomen y pelvis, la electroterapia abdominal, las manipulaciones de alta velocidad en la pelvis y estar tumbada boca arriba mucho rato a partir del segundo trimestre, porque el útero comprime la vena cava. Dilo siempre en la primera visita, incluso si aún no lo has contado en el trabajo.

¿Qué ejercicio ayuda?

El trabajo de fuerza de glúteo y abdomen profundo, la movilidad de cadera y la actividad aeróbica suave. Caminar 30 minutos al día, natación o bicicleta estática. Los programas de ejercicio supervisado reducen la intensidad del dolor lumbar y de pelvis en el embarazo. El ejercicio acuático suele ser el que mejor toleran las que tienen dolor pélvico.

¿Sirven las fajas y los cinturones pélvicos?

El cinturón pélvico, colocado bajo, a la altura de los trocánteres y no sobre la barriga, alivia bastante el dolor de sacroilíacas y de pubis al caminar. Se usa en los momentos de más carga, no todo el día, porque la musculatura tiene que seguir trabajando. Las fajas abdominales altas alivian el peso pero no estabilizan la pelvis.

¿Cómo duermo para que duela menos?

De lado, preferiblemente izquierdo a partir del tercer trimestre, con una almohada entre las rodillas y otra bajo la barriga para que la pelvis no rote. Para girarte en la cama, junta las rodillas y gira el cuerpo en bloque, sin separar las piernas. Ese gesto es el que más despierta a las embarazadas con dolor pélvico.

¿Puedo tomar algo para el dolor?

Eso lo decide tu médico o tu matrona, nunca la fisioterapia. Lo que sí conviene saber es que los antiinflamatorios tipo ibuprofeno están desaconsejados a partir de la semana 20 y contraindicados en el tercer trimestre. No tomes nada por tu cuenta, ni siquiera lo que te sobró de otra vez, sin preguntarlo antes.

¿Se pasa después del parto?

En la mayoría de los casos mejora mucho en los tres primeros meses. Entre un 10 y un 20 % siguen con dolor pélvico pasado ese tiempo, sobre todo si el dolor fue intenso durante el embarazo o si ya existía antes. Ese grupo responde bien al tratamiento posparto, así que no hay motivo para esperar un año a ver qué pasa.

¿Qué señales hay que consultar con la matrona o en urgencias?

Sangrado vaginal, pérdida de líquido, contracciones regulares antes de la semana 37, dolor abdominal constante, fiebre, escozor al orinar con dolor en el costado, disminución de los movimientos del bebé, hinchazón brusca de cara y manos, dolor de cabeza intenso o visión borrosa. También la pérdida de fuerza en una pierna o el adormecimiento en la zona del periné.

Dónde tratamos el dolor de espalda en el embarazo

En FisioEleven Ensanche de Vallecas y en FisioEleven Congosto, con sesiones adaptadas al trimestre y camilla con hueco abdominal. La primera visita diferencia si el origen es lumbar o pélvico, porque el trabajo cambia. Puedes reservar cita online.

Fuente: NICE, guía NG201 de atención prenatal.

Vanessa Griswold Orellana
Fisioterapeuta, colegiada nº 17358 (CPFCM)
FisioEleven Ensanche de Vallecas