Te levantas con la espalda baja agarrotada, cuesta ponerse los calcetines y en veinte minutos de movimiento va cediendo. Ese patrón de rigidez matutina que mejora al moverse tiene explicaciones muy distintas según cuánto dure. En FisioEleven Ensanche de Vallecas lo primero que preguntamos es cuántos minutos tardas en soltarte.
¿Por qué duele más la espalda al levantarse?
Durante la noche el disco intervertebral absorbe agua y aumenta de volumen, así que por la mañana está más a presión y menos tolerante a la flexión. A eso se suman siete u ocho horas sin mover las articulaciones, que reduce la lubricación. Con quince minutos de actividad el disco pierde parte de ese líquido.
¿Cuánto rato de rigidez es normal?
Hasta unos 20 o 30 minutos encaja con un cuadro mecánico. Cuando la rigidez pasa de 45 o 60 minutos casi todos los días, cambia el escenario y hay que descartar un componente inflamatorio. La duración es el dato que más orienta, y por eso se pregunta con reloj y no en general.
¿Cuándo hay que sospechar una espondiloartritis?
Cuando el dolor empezó antes de los 45 años, dura más de tres meses, la rigidez matutina supera la hora, el dolor mejora con el ejercicio y no con el reposo, y despierta en la segunda mitad de la noche. Si se juntan cuatro de esos criterios, hay que derivar a reumatología para estudio.
¿Influye el colchón?
Menos de lo que se dice. Los ensayos que comparan firmezas encuentran mejores resultados con firmeza media que con colchón muy duro, pero las diferencias son pequeñas. Si el tuyo tiene más de diez años y se hunde en el centro, cambiarlo tiene sentido. Si duermes bien en otras camas, el colchón no es la causa.
¿En qué postura conviene dormir?
De lado con una almohada entre las rodillas, o boca arriba con un cojín bajo las piernas. Las dos reducen la tensión sobre la zona lumbar. Boca abajo es la peor combinación porque mantiene la espalda en extensión y el cuello girado durante horas. Cambiar de postura durante la noche es normal y no perjudica.
¿Es culpa del sedentarismo?
Pesa bastante. Ocho horas sentado reducen la tolerancia de la espalda a la carga, debilitan glúteo y musculatura profunda, y luego el cuerpo lo nota al primer esfuerzo del día. Personas que caminan más de 8.000 pasos diarios refieren menos episodios de lumbalgia y de menor duración.
¿Qué hago en los primeros diez minutos del día?
Antes de levantarte, lleva las rodillas al pecho tres o cuatro veces y gira las piernas de lado a lado, despacio. Sal de la cama girándote de lado y empujando con el brazo. Después, cinco minutos de caminar por casa. Lo que peor sienta a esa hora es agacharte con las piernas rectas a coger algo del suelo.
¿Sirven los antiinflamatorios?
En un episodio agudo y por pocos días pueden ayudar a moverte, siempre valorando tu situación con el médico. Tomarlos a diario durante semanas para poder seguir igual enmascara el problema y tiene efectos digestivos y renales. Si necesitas medicación cada mañana para arrancar, el cuadro merece una valoración.
¿Hace falta radiografía o resonancia?
No en las primeras seis semanas si no hay señales de alarma. Las guías clínicas lo desaconsejan porque la imagen no cambia el tratamiento y encuentra hallazgos casuales en gente sin dolor. Se pide cuando hay sospecha de causa inflamatoria, déficit neurológico o una evolución que no responde a nada.
¿Qué señales obligan a consultar sin esperar?
Pérdida de control de esfínteres, adormecimiento en la zona que contacta con la silla de montar, debilidad progresiva en las piernas, fiebre, pérdida de peso sin explicación o dolor tras un golpe fuerte. También un dolor que no cede en ninguna postura y empeora por la noche de forma continua.
¿Qué hacemos en fisioterapia?
Primero recuperamos movimiento y bajamos el dolor con terapia manual y trabajo de movilidad. Después entra la parte que evita la recaída, que es la fuerza de glúteo, abdomen profundo y espalda, junto con la forma en que te agachas y cargas peso. Ese trabajo se sostiene en el tiempo, porque la fuerza ganada se pierde si se abandona.
Dónde tratamos el dolor lumbar matutino
En FisioEleven Ensanche de Vallecas y en FisioEleven Congosto. La primera visita incluye exploración de movilidad lumbar y cadera, y combinamos terapia manual con un programa de fuerza progresivo. Puedes reservar cita online.
Fuente: NICE, guía NG59 sobre dolor lumbar y ciática.
Vanessa Griswold Orellana
Fisioterapeuta, colegiada nº 17358 (CPFCM)
FisioEleven Ensanche de Vallecas
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