Una dureza en la planta del pie no aparece porque sí. Es la respuesta de la piel a una presión que se repite en el mismo punto, día tras día. Por eso limarla alivia unas semanas y luego vuelve: quitas el síntoma y dejas la causa. En la consulta de podología de FisioEleven Congosto, en Vallecas, es el motivo de visita más frecuente después del corte de uñas.
¿Qué diferencia hay entre una dureza y un callo?
La dureza, o hiperqueratosis, es una capa de piel engrosada y extendida, normalmente en la planta o el talón. El callo, o heloma, es más pequeño y tiene un núcleo duro que se clava hacia dentro. Por eso la dureza molesta al caminar mucho rato y el callo duele con solo presionarlo.
¿Por qué me salen siempre en el mismo sitio?
Porque ahí es donde tu pie recibe más presión. La causa suele ser una de estas tres: la forma en que apoyas al caminar, un dedo que roza contra el zapato, o una zona del hueso que soporta más carga de la que le toca. La piel se engruesa para protegerse, y al engrosarse aumenta la presión, que engruesa más la piel.
¿Puedo quitármelas con lima o parches?
La lima suave y la crema con urea ayudan a mantener la zona, pero no resuelven la causa. Los parches con ácido salicílico son otra historia: queman la piel sana de alrededor y, en un pie con mala circulación o diabetes, pueden provocar una úlcera. Si tienes diabetes, no los uses.
Tampoco recomendamos las cuchillas de cortar callos que se venden en farmacias. Cortar sin ver la profundidad del núcleo termina en herida más veces de las que parece.
¿Cómo se quitan en la consulta?
Con una quiropodia. El podólogo retira la piel engrosada con bisturí y fresa, sin dolor porque el tejido queratinizado no tiene terminaciones nerviosas. Si hay un núcleo, lo enuclea. La sesión dura unos treinta minutos y sales caminando sin molestia.
¿Cada cuánto hay que repetirlo?
Si solo se retira la dureza, vuelve a formarse en dos o tres meses, porque la presión sigue ahí. Cuando además se corrige el reparto de cargas con plantillas, el intervalo se alarga mucho o la dureza deja de aparecer. Esa es la diferencia entre tratar y resolver.
¿Cuándo hay que preocuparse?
Pide cita sin esperar si la dureza duele en reposo, ha cambiado de color, sangra, huele, o notas calor alrededor. También si tienes diabetes y te ha salido cualquier dureza nueva: bajo una hiperqueratosis puede haber una úlcera que no notas por la pérdida de sensibilidad.
¿Y si son en los dedos y no en la planta?
Los callos entre los dedos, llamados helomas interdigitales o «ojos de gallo», nacen del roce entre dos dedos dentro de un zapato estrecho. Son blandos por la humedad y duelen bastante. Se tratan igual, retirando el núcleo, pero sin cambiar el calzado o separar los dedos con siliconas vuelven siempre.
¿Sirve de algo cambiar de zapatos?
Sirve, y a veces es lo único que hace falta. Busca puntera ancha, suela que no sea completamente plana y un centímetro libre por delante del dedo más largo. Si trabajas de pie muchas horas, alterna dos pares distintos: cambiar el punto de presión evita que la piel se engruese siempre en el mismo sitio.
¿Las durezas tienen que ver con el tipo de pie?
Bastante. Un pie cavo, con el arco muy alto, concentra el peso en el talón y en la zona de los metatarsianos, y ahí salen las durezas. Un pie plano reparte la carga hacia dentro y suele dar dureza bajo el primer dedo. Saber qué tipo de pie tienes explica por qué te salen siempre en el mismo punto.
¿Sirven las plantillas de farmacia?
Alivian mientras las llevas puestas, porque amortiguan. Lo que no hacen es cambiar el reparto de cargas, que es lo que forma la dureza. Una plantilla fabricada a partir de tu pisada sí redistribuye la presión hacia zonas que la toleran mejor, y por eso espacia o elimina las visitas de mantenimiento.
Dónde tratamos la quiropodia en FisioEleven
Hacemos quiropodia en FisioEleven Congosto (C. del Puerto de Galapagar 9, local 1, 28031 Madrid), de lunes a jueves de 9:00 a 22:00 y viernes de 9:00 a 21:00. Si las durezas te vuelven cada pocos meses, lo que conviene mirar es cómo apoyas: te lo contamos en el artículo sobre el estudio biomecánico de la pisada y en el de plantillas personalizadas.
Fuente: Consejo General de Colegios Oficiales de Podólogos.
Yasmina Abaou Kandoussi
Podóloga, colegiada nº 838283644 (ICOPOMA) · Fisioterapeuta, colegiada nº 16839 (CPFCM)
FisioEleven Congosto
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