La fascitis plantar del corredor se reconoce por cómo empieza el día. Los primeros pasos al levantarte de la cama duelen como un clavo en el talón y a los diez o quince minutos aflojan. Luego vuelve al ponerte de pie después de un rato sentado. Es la lesión de pie más frecuente en quien corre, y casi siempre llega después de un cambio en el entrenamiento. En la consulta de podología de FisioEleven Congosto se concentra entre marzo y junio.

¿Qué es la fascia plantar y por qué duele?

Una lámina fibrosa que va del talón a los dedos y sostiene el arco del pie como la cuerda de un arco. En cada apoyo se tensa para devolver energía. Cuando recibe más tracción de la que tolera, el tejido cercano a su inserción en el calcáneo se degenera y se vuelve doloroso.

¿Qué la dispara en corredores?

Un aumento rápido del volumen, meter cuestas o series de golpe, cambiar a zapatillas con menos amortiguación o pasar de apoyo de talón a antepié. También el calzado gastado por encima de los 700 kilómetros. En la mayoría de casos que vemos hay un cambio de carga en las cuatro semanas anteriores al primer dolor.

¿Influye la movilidad del tobillo?

Bastante. Si el tobillo no flexiona al menos 10 grados con la rodilla estirada, el pie compensa colapsando el arco y la fascia recibe más tracción en cada zancada. Un gemelo corto y rígido es uno de los factores que más se repiten en las fascitis que llegan a consulta.

¿El espolón es la causa del dolor?

No. El espolón es una calcificación que se forma por la tracción mantenida y aparece en radiografías de mucha gente sin ningún dolor de talón. Lo que duele es el tejido degenerado de la fascia. Quitar el espolón sin tratar la fascia no resuelve el problema.

¿Tengo que dejar de correr?

Rara vez del todo. Se baja el volumen hasta el punto donde el dolor de la mañana siguiente no pasa de 3 sobre 10, se quitan cuestas y series, y se mantiene el resto. Correr con dolor alto retrasa la recuperación, y parar del todo debilita la fascia y la deja peor preparada para volver.

¿Qué ejercicio funciona mejor?

La elevación de talón a una pierna con los dedos apoyados sobre una toalla enrollada, en un escalón, subiendo en tres segundos y bajando en tres. Tres series de doce, a días alternos, añadiendo peso en mochila cuando resulte fácil. Ese trabajo lento con carga alta ha dado mejores resultados que estirar sin más.

¿Sirve estirar la fascia por la mañana?

Ayuda con el dolor de los primeros pasos. Antes de bajar de la cama, tira de los dedos hacia arriba con la mano y mantén diez segundos, tres veces por pie. Rodar el arco sobre una botella fría dos minutos también alivia. Son medidas para el síntoma, y el trabajo de carga es el que cambia el tejido.

¿Cuánto tarda en curarse?

Entre tres y seis meses en la mayoría de los casos, y hasta un año en los más rebeldes. Alrededor del 80 % se resuelve sin cirugía. Las primeras cuatro semanas ya suelen notar mejora del dolor matutino, y ese es el indicador que usamos para saber si el plan va bien.

¿Cuándo hacen falta plantillas?

Cuando el arco colapsa mucho al apoyar, cuando hay diferencia de longitud entre las piernas o cuando el dolor vuelve cada vez que subes kilómetros. Las plantillas personalizadas reducen la tracción sobre la inserción mientras el tejido se recupera. Antes hacemos un estudio biomecánico de la pisada para medir dónde se acumula la presión.

¿Y si después de meses sigue igual?

Se revisa el diagnóstico. Un dolor de talón que empeora en reposo, que duele por la noche o que aparece con dolor al comprimir el hueso por los lados puede ser una fractura por estrés del calcáneo. Un hormigueo hacia el borde interno apunta a atrapamiento nervioso. Ninguno de los dos mejora con tratamiento de fascia.

Dónde tratamos la fascitis plantar

En FisioEleven Congosto (C. del Puerto de Galapagar 9, local 1, 28031 Madrid), de lunes a jueves de 9:00 a 22:00 y viernes de 9:00 a 21:00. La primera visita mide movilidad de tobillo, explora el talón y revisa tus zapatillas. Puedes reservar cita online.

Fuente: Consejo General de Colegios Oficiales de Podólogos.

Yasmina Abaou Kandoussi
Podóloga, colegiada nº 838283644 (ICOPOMA) · Fisioterapeuta, colegiada nº 16839 (CPFCM)
FisioEleven Congosto