Heloma es el nombre técnico del ojo de gallo y del clavo: una acumulación de piel dura con un núcleo que presiona hacia dentro y duele al pisar. Hay cinco tipos y cada uno se trata de forma distinta, así que quitar el mismo callo cada dos meses sin mirar por qué sale es tirar el dinero. En la consulta de podología de FisioEleven Congosto lo primero es identificar de cuál se trata.
¿Qué es exactamente un heloma?
Una hiperqueratosis con forma de cono invertido. La piel responde a una presión repetida engrosándose, y en el centro forma un núcleo duro cuya punta apunta hacia la dermis. Al pisar, ese cono actúa como una piedra dentro del zapato y comprime las terminaciones nerviosas. De ahí el dolor punzante y localizado.
¿En qué se diferencia de una dureza?
La dureza o callosidad es una capa gruesa y difusa, sin núcleo, que ocupa una superficie amplia como el talón o la planta del antepié. Molesta al presionar, aunque de forma sorda. El heloma tiene núcleo y duele en un punto concreto, con un dolor que muchos pacientes describen como pisar un clavo.
¿Cuántos tipos hay?
Cinco. El heloma duro, en el dorso de los dedos y bajo las cabezas de los metatarsianos. El heloma blando, entre los dedos, macerado por la humedad. El neurovascular, con vasos y nervios dentro. El miliar, en forma de pequeños puntos duros dispersos. Y el subungueal, que crece debajo de la uña. Cada uno responde a una presión distinta.
¿Cómo se trata el heloma duro?
Se deslamina la piel gruesa que lo rodea y se enuclea el núcleo con bisturí, sin anestesia porque el tejido está muerto. El alivio es inmediato y la sesión dura unos 30 minutos. Después toca descargar la zona: fieltros los primeros días y, si la presión viene del reparto de cargas, plantilla a medida.
¿Y el heloma blando entre los dedos?
El que sale entre el cuarto y el quinto dedo aparece porque dos falanges se comprimen dentro de un zapato estrecho, y la humedad lo reblandece. Se retira el núcleo, se seca la zona y se coloca un separador de silicona hecho a medida. Sin ese separador vuelve en semanas, y si se ulcera puede infectarse.
¿Por qué el heloma neurovascular sangra?
Porque con el tiempo la dermis manda capilares y filetes nerviosos hacia dentro del heloma. Al deslaminarlo sangra en puntos y duele, así que en este tipo se usa anestesia tópica o se trabaja en varias sesiones espaciadas. Es el más difícil de eliminar del todo y el que más se confunde con una verruga plantar.
¿Qué se hace con los helomas miliares?
Aparecen en grupo, en zonas de piel seca que no soportan carga directa, como el arco interno o el borde del talón. Se retiran uno a uno y el tratamiento de verdad es la hidratación diaria con urea al 20 o al 30 %. Si la piel recupera elasticidad, dejan de formarse.
¿Sirven los parches de farmacia?
Reblandecen el callo, pero el ácido salicílico al 40 % que llevan no distingue entre piel dura y piel sana, así que quema el contorno y deja una úlcera con frecuencia. En un pie con diabetes, neuropatía o mala circulación están desaconsejados sin supervisión. El limado suave en seco después de la ducha es más seguro.
¿Por qué vuelve a salir en el mismo sitio?
Porque la presión que lo genera sigue actuando. Un dedo en garra que choca con el zapato, una cabeza de metatarsiano descendida, un pie cavo que concentra carga en dos puntos, un zapato con puntera estrecha o un acortamiento del gemelo que empuja el peso al antepié. Quitar el heloma alivia; corregir la carga es lo que lo evita.
¿Cuánto tiempo estaré sin dolor?
Entre seis y doce semanas si no se toca la causa, porque el heloma se reconstruye a esa velocidad. Con descarga adecuada, plantilla o cambio de calzado, el intervalo se alarga a cuatro o seis meses y en muchos casos deja de aparecer. La quiropodia periódica y la corrección de la carga se complementan.
¿Qué helomas no debo tocar en casa?
Ninguno con cuchilla ni con lima metálica agresiva, y menos si tienes diabetes, tomas anticoagulantes o tienes mala circulación. Tampoco los que estén rojos, calientes, con pus o rodeados de piel oscura. Un heloma con úlcera debajo pasa desapercibido hasta que huele, y en un pie diabético eso es una urgencia.
Dónde tratamos los helomas
En FisioEleven Congosto (C. del Puerto de Galapagar 9, local 1, 28031 Madrid), de lunes a jueves de 9:00 a 22:00 y viernes de 9:00 a 21:00. Si el heloma vuelve siempre al mismo punto, revisamos la carga con el estudio biomecánico de la pisada y valoramos plantillas personalizadas. Puedes reservar cita online.
Fuente: Consejo General de Colegios Oficiales de Podólogos.
Yasmina Abaou Kandoussi
Podóloga, colegiada nº 838283644 (ICOPOMA) · Fisioterapeuta, colegiada nº 16839 (CPFCM)
FisioEleven Congosto
Comentarios recientes