Llegas a casa por la tarde y el calcetín te ha dejado marca en el tobillo. Sientes las piernas pesadas, te pican los tobillos y por la noche te despiertan los calambres en el gemelo. Eso es insuficiencia venosa, y el pie es donde acaba pagándose: piel frágil, tobillo hinchado y, si nadie lo frena, una úlcera. En la consulta de podología de FisioEleven Congosto lo vemos a menudo.

¿Qué es la insuficiencia venosa?

Las venas de la pierna llevan la sangre hacia arriba gracias a unas válvulas que impiden que baje. Cuando esas válvulas dejan de cerrar bien, la sangre se acumula y aumenta la presión dentro de la vena. Esa presión mantenida es la que produce el edema, las varices y, con los años, los cambios de la piel del tobillo.

¿Por qué se hinchan los pies al final del día?

Porque la gravedad trabaja en contra durante todas las horas que pasas de pie o sentado. Al estar quieto, la bomba muscular del gemelo no funciona y la presión venosa en el tobillo se mantiene alta. Por eso el edema es mínimo al levantarte y máximo por la tarde. Un edema que no baja durante la noche apunta a otra causa.

¿Cómo sé si es venoso o es otra cosa?

El edema venoso suele afectar a las dos piernas, es más marcado en el tobillo, empeora por la tarde y mejora al elevar las piernas. Si una sola pierna se hincha de forma brusca, si hay edema que llega hasta el muslo, si va con falta de aire o si aparece tras empezar una medicación nueva, el origen es otro y hay que consultar al médico.

¿Qué señales hay que mirar en la piel del tobillo?

Manchas marrones alrededor del maléolo interno, que son depósitos de hierro de la sangre extravasada. Zonas blancas de piel atrófica. Endurecimiento del tejido justo por encima del tobillo, que deja la pierna con forma de botella invertida. Y eccema con picor. Todas indican enfermedad avanzada y aumentan mucho el riesgo de úlcera.

¿Sirven las medias de compresión?

Son el tratamiento con más respaldo. Reducen el edema, la pesadez y el riesgo de úlcera, y aceleran el cierre de las que ya existen. Se ponen por la mañana antes de levantarte, cuando la pierna aún está deshinchada, y se quitan para dormir. Tienen que estar bien medidas: una media que aprieta en la rodilla y no en el tobillo hace lo contrario de lo que buscas.

¿Hay que revisar las arterias antes de comprimir?

Siempre. Si además hay enfermedad arterial, comprimir una pierna con poco riego puede provocar una lesión isquémica. Por eso exploramos los pulsos pedio y tibial posterior y, si hay dudas o el paciente tiene diabetes, se solicita un índice tobillo-brazo antes de indicar compresión fuerte. Esa comprobación no se salta nunca.

¿Qué relación tiene con la pisada?

Bastante. La bomba venosa del gemelo depende del movimiento del tobillo al caminar. Un tobillo rígido, un pie que apenas despega o una marcha de pasos cortos bombean poco. Recuperar movilidad de tobillo y corregir un apoyo que limita el despegue mejora el retorno venoso, y esa parte se valora con un estudio de la marcha.

¿El calor lo empeora?

Sí. El calor dilata las venas y aumenta el estancamiento, así que la pesadez sube con las duchas muy calientes, la depilación con cera caliente, el suelo radiante y los ambientes cerrados. Termina la ducha con agua fresca de rodilla hacia abajo, de tobillo hacia arriba. Estar de pie quieto mucho rato es peor que caminar.

¿Qué ejercicios ayudan?

Los que activan el gemelo. Elevaciones de talón, 3 series de 15 repeticiones, dos veces al día. Flexionar y extender el tobillo 20 veces cada hora si trabajas sentado. Caminar 30 minutos diarios. Y por la noche, tumbarte con las piernas elevadas 15 o 20 centímetros por encima del corazón durante un cuarto de hora.

¿Cómo se cuida la piel del pie?

Hidratación diaria con crema emoliente, sin frotar las varices. Uñas cortadas rectas y durezas tratadas en consulta, no en casa: la piel de una pierna con estasis venosa se rompe con facilidad y cierra mal. Nada de callicidas ni de cuchillas. Y calzado que no roce en el maléolo interno, que es donde aparece la úlcera venosa.

¿Cuándo hay que ir a urgencias?

Si una pierna se hincha de golpe, duele al apretar el gemelo, está caliente y enrojecida: hay que descartar una trombosis venosa profunda, y más si vienes de un viaje largo, una inmovilización o una cirugía. También si una variz sangra (túmbate, eleva la pierna y comprime) o si aparece una herida en el tobillo que no cierra en dos semanas.

Dónde revisamos el pie con insuficiencia venosa

En FisioEleven Congosto (C. del Puerto de Galapagar 9, local 1, 28031 Madrid), de lunes a jueves de 9:00 a 22:00 y viernes de 9:00 a 21:00. Exploramos pulsos, piel y apoyo, y si la marcha limita el retorno valoramos un estudio biomecánico de la pisada. Puedes reservar cita online.

Fuente: NICE, guía CG168 sobre varices en las piernas.

Yasmina Abaou Kandoussi
Podóloga, colegiada nº 838283644 (ICOPOMA) · Fisioterapeuta, colegiada nº 16839 (CPFCM)
FisioEleven Congosto