Tener el arco bajo no significa tener un problema. Muchos pies planos llegan a los sesenta años sin dolor ni limitación. El que hay que vigilar es el que se aplana con los años, duele por dentro del tobillo y va cambiando de forma. En la consulta de podología de FisioEleven Congosto separamos esos dos escenarios en la primera visita.
¿Qué es exactamente un pie plano?
Un pie cuyo arco interno contacta con el suelo al cargar peso, con el talón desviado hacia fuera y el antepié girado. Puede ser flexible, si el arco reaparece al ponerte de puntillas, o rígido, si no reaparece en ninguna posición. Esa distinción cambia todo lo que se hace después.
¿Un pie plano que no duele hay que tratarlo?
No. Alrededor del 20 % de los adultos tiene el arco bajo y la mayoría nunca desarrolla síntomas. Poner plantillas a un pie asintomático no previene nada demostrado y sí genera dependencia y gasto. Se trata cuando hay dolor, cuando limita la actividad o cuando la deformidad está avanzando.
¿Cómo sé si mi arco se ha hundido con los años?
Compara zapatos viejos con nuevos y mira si el talón se desgasta hacia dentro. Ponte de espaldas al espejo: si desde atrás se te ven tres o cuatro dedos por fuera del tobillo y en el otro pie solo dos, ese pie ha rotado. Un pie que ha cambiado de talla o de ancho en la edad adulta también avisa.
¿Qué es la disfunción del tibial posterior?
El tendón tibial posterior sostiene el arco desde dentro del tobillo. Cuando se degenera, deja de aguantar y el pie se aplana de forma progresiva. Duele por detrás del maléolo interno, se hincha esa zona y con el tiempo aparece dolor por fuera, cuando el talón desviado choca con el peroné.
¿Qué prueba lo detecta pronto?
Ponerte de puntillas sobre un solo pie. Si el talón no gira hacia dentro al elevarte, o si no consigues subir diez veces seguidas con esa pierna, el tendón está fallando. Es una prueba de consulta que se hace en un minuto y detecta el problema mucho antes que cualquier radiografía.
¿Se corrige con ejercicios?
La forma del pie no. La función sí mejora bastante. El trabajo de elevaciones de talón, aducción con banda elástica y fuerza de la musculatura intrínseca reduce el dolor en la mayoría de estadios iniciales, con doce semanas de constancia. Lo que no hace ningún ejercicio es devolver el arco a un pie ya deformado.
¿Para qué sirven las plantillas?
Para descargar el tendón y frenar el giro del talón mientras el pie se fortalece. En una disfunción inicial una plantilla con cuña interna y apoyo de arco baja el dolor en semanas. En un pie plano rígido el objetivo cambia: se acomoda la deformidad y se reparte la presión, sin intentar corregirla.
¿Qué calzado va bien?
Contrafuerte de talón firme, suela que no se doble por la mitad y espacio en la parte delantera. Prueba a retorcer la zapatilla: si gira como un trapo, no sujeta nada. Las zapatillas minimalistas y las bailarinas planas son las que peor toleran estos pies cuando ya hay dolor.
¿El pie plano provoca dolor de rodilla o de espalda?
Puede contribuir. Un talón muy desviado hacia fuera lleva la rodilla hacia dentro y cambia el reparto de carga, y eso se relaciona con dolor femoropatelar. De ahí a culpar al pie de cualquier lumbalgia hay mucha distancia. Antes de tocar el pie hay que comprobar que ese dolor cambia al modificar el apoyo.
¿Cuándo se opera?
Cuando el dolor persiste tras seis meses de tratamiento bien hecho, o cuando la deformidad es rígida y limita caminar. Las técnicas van desde osteotomías que reorientan el talón hasta artrodesis en los casos rígidos. La recuperación pasa por seis a ocho semanas sin cargar peso, así que la decisión se toma con calma.
¿Qué mide un estudio de la pisada?
Presiones plantares en estático y caminando, ángulo del talón, movilidad del tobillo y del primer dedo, y grabación de la marcha. Con eso se ve dónde se concentra la carga y si el pie colapsa en la fase de apoyo. Ese registro es también el punto de partida para comparar dentro de seis meses.
Dónde valoramos el pie plano en FisioEleven
En FisioEleven Congosto (C. del Puerto de Galapagar 9, local 1, 28031 Madrid), de lunes a jueves de 9:00 a 22:00 y viernes de 9:00 a 21:00. La valoración incluye estudio biomecánico de la pisada y, si hace falta, plantillas personalizadas hechas sobre tu molde.
Fuente: Ilustre Colegio Oficial de Podólogos de la Comunidad de Madrid.
Yasmina Abaou Kandoussi
Podóloga, colegiada nº 838283644 (ICOPOMA) · Fisioterapeuta, colegiada nº 16839 (CPFCM)
FisioEleven Congosto
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