Pides cita para una quiropodia y no sabes si es lo mismo que una pedicura, si duele o cada cuánto hay que repetirla. La quiropodia es el tratamiento podológico de las lesiones de la piel y de las uñas del pie: durezas, callos con núcleo, uñas engrosadas, canales laterales inflamados. La realiza un podólogo colegiado con material estéril. En FisioEleven Congosto es la consulta de podología más frecuente.

¿Qué incluye exactamente una quiropodia?

Exploración del pie, corte y fresado de las uñas, limpieza de los canales laterales, deslaminado de la hiperqueratosis (las durezas) y enucleación de los helomas, que son los callos con núcleo. Se termina revisando los puntos de presión, la piel entre los dedos y el estado de la circulación y la sensibilidad.

¿Es lo mismo que una pedicura?

No. La pedicura es un tratamiento estético que trabaja sobre piel sana y no puede usar bisturí ni tratar lesiones. La quiropodia es un acto sanitario: la realiza un podólogo colegiado, se hace con instrumental estéril y de un solo uso, trata lesiones y queda registrada en tu historia clínica.

¿Duele la quiropodia?

No. Se trabaja sobre tejido muerto, que no tiene terminaciones nerviosas. Puedes notar presión o el calor del fresado, y en un callo muy profundo un pinchazo puntual al llegar al fondo. Si algo molesta, se para. La mayoría de pacientes sale de la consulta caminando mejor que como entró.

¿Cuánto dura la sesión?

Entre 30 y 45 minutos la primera vez, porque incluye la historia clínica y la exploración completa. Las revisiones posteriores rondan los 30 minutos. Si aparece una uña encarnada o una verruga plantar, se valora aparte, porque necesita otro tipo de sesión y otro material.

¿Cada cuánto hay que hacerla?

Entre seis y doce semanas, según cuánta queratina produzcas y cómo repartas la carga al pisar. Un pie con dedos en garra y mucha presión en el antepié necesita revisión cada dos meses. Un pie sin deformidad aguanta tres o cuatro. La uña del primer dedo crece alrededor de milímetro y medio al mes.

¿Sirve para quitar los callos de forma definitiva?

Los quita, y vuelven si no se corrige la presión que los produce. El callo es la respuesta de la piel a un roce o a una carga repetida en el mismo punto. Retirarlo alivia el dolor de inmediato, y para que no rebrote hay que cambiar el calzado o descargar la zona con una plantilla personalizada.

¿Qué material se usa y cómo se esteriliza?

Bisturí con hoja de un solo uso, alicates y gubias de acero quirúrgico y fresas de podología. El instrumental reutilizable pasa por limpieza con ultrasonidos, empaquetado y autoclave de vapor, con control de cada ciclo. Las fresas siguen el mismo proceso. Todo se abre delante de ti al empezar.

¿Puedo hacerla si tengo diabetes?

Sí, y además está indicado. En un pie diabético la sensibilidad puede estar disminuida, y una dureza que no duele sigue haciendo presión hasta ulcerar la piel que tiene debajo. La revisión periódica con podólogo forma parte del control del pie de riesgo, y la frecuencia la marca el grado de neuropatía.

¿Y si tomo anticoagulantes?

Se puede hacer igual. Avísanos antes para extremar el cuidado con el bisturí y tener hemostáticos preparados. El sangrado en una quiropodia bien hecha es raro, porque se corta tejido sin riego sanguíneo. Lo mismo vale si tomas inmunosupresores o estás en tratamiento oncológico: dilo en la primera visita.

¿Qué pasa si me la hago yo en casa?

El riesgo son las heridas y las infecciones. Las cuchillas de farmacia y las limas metálicas cortan más de lo previsto, y el pie se ve mal desde arriba. Los callicidas con ácido salicílico queman la piel sana de alrededor, y en un pie con mala circulación pueden abrir una úlcera que tarda meses en cerrar.

¿Qué se detecta durante una quiropodia?

Micosis de uña y de piel, verrugas plantares, uñas encarnadas en fase inicial, hematomas bajo la uña y zonas de sobrecarga que anuncian una deformidad. También se comprueban los pulsos del pie y la sensibilidad con monofilamento, que es como se detecta pronto una neuropatía.

Dónde hacemos quiropodia en FisioEleven

En FisioEleven Congosto (C. del Puerto de Galapagar 9, local 1, 28031 Madrid), de lunes a jueves de 9:00 a 22:00 y viernes de 9:00 a 21:00. Es el centro con consulta de podología, y ahí se hacen tanto la quiropodia como el estudio de la pisada. Puedes reservar cita online.

Fuente: Consejo General de Colegios Oficiales de Podólogos.

Yasmina Abaou Kandoussi
Podóloga, colegiada nº 838283644 (ICOPOMA) · Fisioterapeuta, colegiada nº 16839 (CPFCM)
FisioEleven Congosto