El curso trae seis horas diarias de zapato cerrado, patio y actividad extraescolar, y un pie infantil cambia mucho en unos meses. Revisarlo antes de empezar evita comprar un calzado que ya se le queda corto y detecta a tiempo cosas que duelen en silencio. En la consulta de podología de FisioEleven Congosto es una de las visitas más útiles del año.

¿A qué edad conviene la primera revisión?

Sobre los tres o cuatro años, cuando la marcha ya está madura y se puede valorar de verdad cómo apoya. Antes solo se revisa si hay algo llamativo: cojera, dolor, asimetría entre los dos pies o una deformidad evidente. A partir de ahí, una revisión anual mientras el pie siga creciendo.

¿Es normal que mi hijo tenga el pie plano?

Hasta los cinco o seis años, sí. El arco se forma poco a poco y en los primeros años queda oculto por una almohadilla de grasa plantar. La mayoría de los pies planos infantiles son flexibles y se resuelven solos. Lo que sí revisamos es el pie plano rígido, el que duele o el que solo afecta a un lado.

¿Y si camina de puntillas o mete los pies hacia dentro?

Caminar de puntillas de forma ocasional es común hasta los tres años. Si persiste más allá, hay que valorarlo, porque puede haber un acortamiento del tríceps sural o un motivo neurológico. Meter los pies hacia dentro suele venir de una torsión tibial o femoral que se corrige sola con el crecimiento en la mayoría de los casos.

¿Cómo sé si el zapato le queda bien?

Debe sobrar entre uno y un centímetro y medio por delante del dedo más largo, con el niño de pie y con el peso repartido. Comprueba el ancho, no solo el largo. Y mira el dedo más largo real, que no siempre es el primero. Un zapato que aprieta rara vez lo dice el niño.

¿Cada cuánto hay que cambiar de talla?

Hasta los tres años el pie crece alrededor de un milímetro y medio al mes, así que toca revisar la talla cada tres o cuatro meses. De los tres a los seis años el ritmo baja a un milímetro mensual y basta con revisar cada cuatro o cinco meses. A partir de ahí, dos veces al año.

¿Puede heredar el calzado de un hermano?

La suela ya está desgastada según el patrón de pisada del primero, y ese desgaste condiciona el apoyo del segundo. Con calzado de vestir usado pocas veces no hay problema. Con la zapatilla del cole, que acumula cientos de horas, es mejor estrenar. El contrafuerte deformado tampoco sujeta ya el talón.

¿Qué zapato conviene para el colegio?

Suela flexible que doble por la zona de los dedos y no por la mitad, contrafuerte firme en el talón, sujeción con cordones o velcro, y horma ancha para que los dedos no se monten. Nada de plataforma ni de suela rígida. Y para el patio, deportiva bien sujeta antes que zapato de calle.

¿Qué señales indican que hay que revisarlo ya?

Dolor en el talón al correr, que se cansa mucho antes que sus compañeros, que evita el deporte, cojera aunque sea leve, uñas que se clavan, verrugas plantares o durezas en un pie infantil, que no son normales. El dolor nocturno que despierta al niño merece valoración médica sin esperar.

¿Qué es el dolor de talón en niños que hacen deporte?

Suele ser una apofisitis del calcáneo, conocida como enfermedad de Sever, típica entre los ocho y los catorce años. Duele en la parte de atrás del talón al correr y al saltar, y cede con reposo. Es benigna y se resuelve, pero mejora mucho antes con estiramiento de gemelos, ajuste de carga y taloneras.

¿Hacen falta plantillas?

En la mayoría de los niños, no. Se indican cuando hay dolor, cuando el pie plano es rígido o muy pronunciado, cuando la asimetría afecta a la marcha o cuando hay una dismetría real entre piernas. Un pie plano flexible, sin dolor y con buena función se sigue de forma periódica, sin tratar.

Dónde revisamos los pies de tus hijos en FisioEleven

En FisioEleven Congosto (C. del Puerto de Galapagar 9, local 1, 28031 Madrid), de lunes a jueves de 9:00 a 22:00 y viernes de 9:00 a 21:00. La revisión incluye estudio biomecánico de la pisada y, solo si hace falta, plantillas personalizadas.

Fuente: Consejo General de Colegios Oficiales de Podólogos.

Yasmina Abaou Kandoussi
Podóloga, colegiada nº 838283644 (ICOPOMA) · Fisioterapeuta, colegiada nº 16839 (CPFCM)
FisioEleven Congosto