Tu hijo tiene 11 años, juega al fútbol o al baloncesto y desde hace unas semanas cojea al terminar el entrenamiento. Le duele el talón por detrás y por los lados, se le pasa con el reposo y vuelve en cuanto pisa fuerte otra vez. Ese patrón describe la enfermedad de Sever, el motivo más frecuente de dolor de talón entre los 8 y los 14 años. En la consulta de podología de FisioEleven Congosto se concentra al empezar la temporada.

¿Qué es la enfermedad de Sever?

Es una irritación del cartílago de crecimiento del talón, la apófisis del calcáneo, por tracción repetida del tendón de Aquiles. No es una enfermedad en sentido estricto ni deja daño permanente. El hueso del niño tiene ahí una zona blanda que se cierra al terminar el crecimiento, y mientras está abierta soporta peor los saltos y los frenazos.

¿A qué edad aparece?

Entre los 8 y los 14 años, con el pico alrededor de los 10 u 11 en niños y algo antes en niñas. Coincide con el estirón y con el aumento de horas de entrenamiento. Afecta a los dos talones en más de la mitad de los casos, aunque suele empezar por uno y aparecer en el otro semanas después.

¿Cómo sé que es Sever y no otra cosa?

La prueba orientativa es apretar el talón por los dos lados a la vez, como si lo pinzaras. En el Sever eso duele. Duele con la actividad y mejora con el reposo, no hay hinchazón importante ni enrojecimiento y el niño no recuerda ningún golpe. Un talón caliente, hinchado o que duele en reposo se estudia con otra hipótesis.

¿Por qué duele más en temporada?

Porque se junta el suelo duro con el calzado de taco y con el volumen de entrenamiento de septiembre. Correr y saltar sobre parqué o cemento aumenta la carga sobre el tendón de Aquiles, y una bota de tacos sin amortiguación en el talón la transmite entera al cartílago. El estirón añade tensión, porque el hueso crece antes que el músculo.

¿Hay que parar el deporte?

Casi nunca del todo. Se ajusta el volumen para que pueda entrenar sin dolor por encima de 3 sobre 10 y sin cojear al día siguiente. Eso suele significar quitar un entrenamiento a la semana, reducir saltos y evitar las series de sprints durante dos o tres semanas. Parar del todo alivia rápido y hace que vuelva en cuanto se reanuda.

¿Hace falta radiografía?

De rutina, no. El diagnóstico es clínico y la imagen del cartílago de crecimiento se ve fragmentada también en talones sanos, así que confunde más de lo que aclara. Se pide cuando el dolor es de un solo lado y muy intenso, cuando hubo un traumatismo, cuando hay fiebre o cuando no mejora nada tras seis u ocho semanas de tratamiento.

¿Sirven las taloneras?

Sí, y suelen dar alivio en pocos días. Una talonera de 6 a 10 mm reduce la tracción del Aquiles sobre la apófisis y amortigua el impacto. Se ponen en los dos zapatos, aunque duela un solo talón, para no descompensar la altura. En pies con apoyo alterado añadimos una plantilla que reparte mejor la carga.

¿Qué ejercicios ayudan?

Estiramiento de gemelo y sóleo dos veces al día, 30 segundos por serie, y trabajo de fuerza del tríceps sural con elevaciones de talón progresivas cuando el dolor lo permite. Añadimos fuerza de la musculatura corta del pie. Diez minutos diarios sostenidos durante seis semanas rinden mucho más que sesiones largas y sueltas.

¿Y el hielo?

Diez minutos después del entrenamiento ayudan con el dolor de esa tarde. Como tratamiento único no cambia la evolución, porque no reduce la carga que genera el problema. Tiene sentido combinarlo con el ajuste del entrenamiento y con las taloneras, que son las dos medidas que sí modifican el curso.

¿Cuánto tarda en irse?

Entre seis semanas y tres meses con tratamiento bien seguido. Puede reaparecer en el siguiente estirón o al empezar otra temporada, y en ese caso responde igual de bien. El cuadro se cierra definitivamente cuando el cartílago de crecimiento se osifica, en torno a los 15 años.

¿Cuándo hay que consultar sin esperar?

Si el talón duele en reposo o por la noche, si está caliente, rojo o hinchado, si hay fiebre, si el niño no puede apoyar el pie, si el dolor apareció tras una caída o si lleva más de tres meses sin mejorar pese al tratamiento. Ese conjunto obliga a descartar otras causas con el pediatra.

Dónde tratamos el dolor de talón infantil

En FisioEleven Congosto (C. del Puerto de Galapagar 9, local 1, 28031 Madrid), de lunes a jueves de 9:00 a 22:00 y viernes de 9:00 a 21:00. Trae las botas y las zapatillas que usa para entrenar. Si el apoyo lo justifica, valoramos plantillas personalizadas a partir de un estudio de la pisada. Puedes reservar cita online.

Fuente: Asociación Española de Pediatría.

Yasmina Abaou Kandoussi
Podóloga, colegiada nº 838283644 (ICOPOMA) · Fisioterapeuta, colegiada nº 16839 (CPFCM)
FisioEleven Congosto